Cuarteto Ribera: La forja de un estilo

Fecha: Desde el 17/07/2020 hasta el 17/07/2020
Horario: 22.00 h.
Sede: Museo Nacional de Escultura
Lugar: VALLADOLID (VALLADOLID)
Categoría: Música 
Institución organizadora: Museo Nacional de Escultura

Sin interés Poco interesante De interés Muy interesante Imprescindible
[0 votos]
facebook twitter myspace delicious meneame Icono compartir mas


Patio del Colegio de San Gregorio, 22.00 h.

Primer concierto del ciclo de tres '¿Quién necesita la música clásica?', organizado por el Museo Nacional de Escultura el 17, 21 y 23 de julio.

La música clásica contiene su propia utopía. Nos permite volar más allá de las fronteras de nuestras vidas y nos recompensa con el sentimiento de vivir una realidad excepcional. Oír, en medio de la noche, el cello de Bach, los cuartetos de Beethoven o grandes arias napolitanas es, hoy, un lujo.

 

PROGRAMA: 'La forja de un estilo'

Luigi Boccherini: Cuarteto en sol menor, op. 2 nº 1.

Joseph Haydn: Cuarteto en sol mayor, op. 76 nº 1.

Ludwig van Beethoven: Cuarteto en do menor, op.18 nº 4.

Bajo el título 'La forja de un estilo', este primer concierto hace un repaso de los antecedentes inmediatos del cuarteto de cuerdas. Los tres compositores a los que se dedica trabajaron en fechas muy próximas entre sí; a los dos primeros, Boccherini y Haydn, se les puede atribuir la construcción del cuarteto como tal, si bien el italiano quedó ensombrecido por la cantidad y calidad del, ya en aquellos días, afamado Haydn. El otro compositor es Beethoven. Nacido unos años antes, el gran genio de Bonn (este año se celebra el 250 aniversario de su nacimiento) estudiaría con este último para después superarlo con creces y hacer de su obra para cuarteto un legado inmaterial y atemporal que revolucionaría la música europea.

"En este segundo año de residencia del Cuarteto Ribera en el Museo Nacional de Escultura se quiere homenajear a uno de los grandes compositores de la historia de la música clásica en el 250 aniversario de su nacimiento, Ludwig van Beethoven (1770-1827).

En La forja de un estilo, con obras de Bocherini, Haydn y Beethoven, se pretende repasar los antecedentes inmediatos del cuarteto de cuerdas, y ver cómo el gran genio de Bonn recoge las bases establecidas de este género musical, recién renovado e impulsado pocos años antes por dos otros grandes compositores.

Hasta la segunda mitad del siglo XVIII el cuarteto no existía como tal pero el gusto por una sonoridad más diáfana y menos ornamentada, la desaparición del bajo continuo y el progresivo perfeccionamiento de la escritura instrumental, alejada de lo vocal, propició la consolidación de este género. Además, una Europa en cambio, con el ascenso de la burguesía, los valores de la Ilustración y la creación del concierto público, se llenó de un nuevo tipo de público ávido, no solo de disfrutar de la música, sino de participar de ella, divulgarla y apropiarse de ella.

Nuestros tres compositores trabajaron en fechas muy próximas entre sí, ligados de una manera u otra a la ciudad de Viena, que se estableció como epicentro de esta formación. Los dos primeros, Boccherini y Haydn, se pueden atribuir la constitución del cuarteto como tal, si bien el italiano quedó ensombrecido por la cantidad y calidad del, ya en aquellos días, afamado Haydn. Nacido unos años más tarde, Beethoven estudiaría con este último para después superarlo con creces y hacer de su obra para cuarteto un legado inmaterial y atemporal, que revolucionaría la música europea.

La primera obra que presentamos data del 1761. A Boccherini le podemos atribuir que hiciese de España un centro activo de creación de cuartetos, pues aunque viajara a Viena repetidas veces, residió gran parte de su vida al servicio de la corte borbónica. Él mismo participó, como gran cellista que era, en el Cuarteto Toscano, y contribuyó enormemente a la emancipación de su instrumento del bajo continuo del barroco al otorgarle un gran papel melódico. Como veremos a lo largo de los tres movimientos que conforman el op.2 número 1 su estilo es diferente al vienés, menos rupturista con la tradición del momento, con un carácter más lírico y sensual.

La comodidad de la que disfrutaba Haydn, disponiendo de un buen sueldo, mucho tiempo y buenos músicos a su cargo, junto con su longevidad, hizo que este autor nos dejase una ingente cantidad de cuartetos. La obra que ofrecemos pertenece a una época tardía del compositor, entre 1796 y 1797, buscada así para que podamos observar cómo en unos pocos años se había desarrollado el lenguaje. Ya con cuatro movimientos, lo primero en que debemos reparar es en que comienza con tres acordes, una llamada de atención al respetable, pues Joseph ya había pasado por Londres y estaba familiarizado con el modelo de concierto público que allá se había popularizado y que permitía un mayor número de asistentes, a diferencia de las cámaras palaciegas. Muy propio de la Ilustración, su estilo es sencillo y comprensible universalmente, sin dejar de ser trabajado y de estructura compleja, ya que se permitía audacias armónicas al nivel del siglo XX, junto con un sinfín de recursos sorpresivos y humorísticos. De un segundo movimiento cercano a un himno, y un minueto con reminiscencias folklóricas en tercer lugar, pasamos al cuarto movimiento que drásticamente comienza en tonalidad menor, para emerger de la turbulencia el modo mayor en una de las resoluciones más liberadoras de toda la música.

Por último, Beethoven, venerado, atormentado y aislado, cuyo arte le aferró a la vida y le condujo a la eternidad. Con cuatro movimientos también, fue compuesto entre 1798 y 1800, muy próximo pues al Haydn anterior. Muestra una sonoridad totalmente diferenciada con su predecesor, aun siendo el que hoy interpretaremos uno de los primeros del catálogo, apreciable por dinámicas que van mucho más lejos, desplazamientos del pulso fuerte del compás y un mayor desarrollo motívico en detrimento de las líneas melódicas. Comienza el primer movimiento con una dramática enunciación del primer violín, para ofrecer un fugato en el segundo movimiento, su correspondiente minueto como tercero y terminar en un rondó cuyo estribillo acaba inocentemente en modo mayor. Escrito el último del opus 18, parece una síntesis de los clichés heredados (la preeminencia del violín primero, las melodías acompañadas, el carácter repetitivo de los temas), para despedirse de ellos definitivamente en las siguientes composiciones que realizará para esta formación".

Cuarteto Ribera
 

El Cuarteto Ribera nació en 2012 en el seno de la Orquesta Sinfónica de Castilla y León fruto de la amistad y una manera de entender la música semejante. Está formado por: LIZ MOORE, violín; IVÁN ARTARAZ GARCÍA, violín; JOKIN URTASUN RIPALDA, viola, y JORDI CREUS CORTADELLAS, violonchelo. Actualmente es el Ensemble Residente en el Museo Nacional de Escultura, donde realizan cuatro conciertos al año relacionados con sus exposiciones itinerantes.

Sus miembros se han formado tanto en territorio nacional como internacional, en centros tan presitigiosos como la Guildhall School of Music and Drama de Londres, el Hogeschool van de Kunsten de Utrecht o el Paul Dukas de París.

En sus interpretaciones destaca el hecho de haber compartido escenario con solistas y agrupaciones especialistas en repertorios de distintas épocas y estilos, forjando así un sonido personal y lleno de vida. De naturaleza inquietos, abordan todo tipo de repertorio con éxito, desde música antigua (Ciclo Música Antigua del Centro Cultural Miguel Delibes de Valladolid junto a Álterum Cor); compositores como Haydn, Mendelssohn, Ravel, Webern, Shostakovich y Piazzolla; músicos españoles como Toldrá y Turina, y música contemporánea (Clausura de la exposición temporal Nada temas, dice ella del Museo Nacional de Escultura nuevamente junto a Álterum Cor).

Asimismo, también han colaborado con representantes de la música popular, tales como el grupo Marlango para su gira El Porvenir, El Chojín o Alfonso de Vilallonga en Una noche de cabaret. Dentro del panorama nacional han actuado en el ciclo Emplazados, en el IV Centenario del Greco, en las Edades del Hombre o en los Premios Castilla y Léon, entre otros encuentros.

Habitualmente comparecen en el Museo Nacional de Escultura de Valladolid. En el verano de 2018 han realizado una gira de seis conciertos por Castilla y León con Álterum Cor dentro del ciclo “Música en el Camino de Santiago”.

El Cuarteto Ribera mantiene un compromiso con las personas en riesgo de exclusión social llevando regularmente su música y haciéndola accesible a hospitales, colegios de educación especial y residencias de personas con discapacidad intelectual.

 

Restantes conciertos del ciclo:

- Martes 21 de julio: Amarilis Dueñas (violoncello).

- Jueves 23 de julio: Laura Sabatel (soprano).

Las entradas, que cuestan 10 €, pueden comprarse en la oficina de la Asociación de Amigos del Museo Nacional de Escultura, en el propio centro (a los socios les cuestan 8 €).
 

Exportar: Exportar
Por Administrador Agenda. Contactar

Galería de imágenes

COMENTARIOS

Para escribir comentarios es necesario estar registrado en el portal.

Enviar a un amigo

*Separe los destinatarios con comas. Max 5 correos electrónicos

captcha *Texto de verificación:

© Ministerio de Cultura y Deporte