Programa del Cine Doré (Filmoteca Española)

Fecha: Desde el 01/10/2020 hasta el 31/10/2020
Días de vigencia:
Sede: Cine Doré
Lugar: MADRID (MADRID)
Categoría: Cine y vídeo 
Institución organizadora: Filmoteca Española

Sin interés Poco interesante De interés Muy interesante Imprescindible
[0 votos]
facebook twitter myspace delicious meneame Icono compartir mas


Los lunes no hay proyecciones en el cine Doré.

 

YA HEMOS VUELTO

"Se reabre el telón del Cine Doré. Han sido casi cien días sin cine, exactamente 97 desde el cierre por la pandemia de la covid-19.

Evidentemente, el regreso a las salas será progresivo. En estas primeras semanas lo hacemos a un 50-75% de aforo y con menos sesiones, lo que nos permite mantener la distancia de seguridad entre espectadores, velar también por su seguridad y cumplir con los protocolos de sanidad. Esperamos que poco a poco estos números se vayan ampliando hasta alcanzar la absoluta normalidad".


 

PROGRAMA

 

OCTUBRE DE 2020

 

Acaba la este mes la casi completa retrospectiva del taiwanés TSAI MING-LIANG, nombre fundamental del cine contemporáneo. Continúa CINE PROHIBIDO, que reúne hasta diciembre películas que fueron prohibidas en sus países de producción. El programa de octubre presta especial atención a los archivos fílmicos, hay proyecciones en colaboración con Filmadrid, el FCM-PNR y el Another Way Film Festival, y nuevas sesiones de "Sala:B", "La imagen renacida", "El siglo Mariné" y "La muerte del cine".

 

Jueves 1 de octubre

 

17:30 · Sala 1 · Cine prohibido

La Patagonia rebelde (Héctor Olivera, 1974). Int.: Héctor Alterio, Federico Luppi, Luis Brandoni, Pedro Aleandro. Argentina. 35 mm. 110’.

Argentina, provincia de Santa Cruz, noviembre de 1920. Tras una caída del precio de la lana que afecta a toda la región, las condiciones laborales de peones y trabajadores rurales comienzan a empeorar, a pesar de ya ser previamente muy malas (las jornadas, por ejemplo, estaban entre las 12 y las 16 horas diarias, con un solo día de descanso a la semana). Ante lo insostenible de la situación, se convocó una huelga general en toda la provincia. Tras no poca tensión, la negociación se cerró con éxito gracias a la intervención del gobernador de Santa Cruz. Pero la patronal se negó a acatar los términos acordados y comenzó una campaña nacional de descredito, lo que llevó a una segunda huelga y un recrudecimiento del conflicto. En esta ocasión, sin embargo, la situación se atajó por la vía militar. A finales de 1921, cientos de huelguistas habían sido fusilados (algunas fuentes aseguran que hasta 1500).

Cincuenta años después, los cineastas Fernando Ayala y Héctor Olivera encargaron al historiador Osvaldo Bayer que confeccionase un guion de largometraje a partir de la extensa investigación que había publicado sobre las revueltas en la Patagonia. Ya desde el momento del rodaje, el proyecto afronta dificultades, pero finalmente Olivera y Ayala consiguen completar La Patagonia rebelde y exhibirla durante cuatro meses con permiso expreso del presidente Juan Domingo Perón. Incluso llegó a ganar el Oso de Plata en Berlín, antes de que todo empezase a torcerse. A finales de 1974, Isabel Perón, sucesora de Juan Domingo Perón, prohibió la película.

Pero lo peor aún estaba por llegar. Amenazados de muerte, varios integrantes del equipo tuvieron que exiliarse, y poco después tuvo lugar el golpe de Estado de 1976. La dictadura de Videla no solo mantuvo la prohibición sino que encarceló a Jorge Cepernic, el gobernador que había dado luz verde al rodaje de la película. Solo tras la caída de la dictadura se pudo volver a ver en Argentina La Patagonia rebelde, convertida ya en una de las muchas cicatrices que esos años habían dejado en el país.


18:30 · Sala 2 ·
Tsai Ming-liang. Flujos de soledad

Afternoon (Na ri xia wu, Tsai Ming-liang, 2015). Taiwán. DCP. VOSE. 137’.

Un dialogo filmado entre el director Tsai Ming-liang y su musa, el actor Lee Kang-sheng.

«La parte íntima […] en mis películas, en definitiva, es toda mía […] Cuando hago las películas estoy siempre preparado para aventurarme en un dialogo conmigo, a mostrar cosas y preguntar, o reaccionar en relación a cosas privadas que no soy capaz de describir, cosas que no entendí. Esto de hacer cine es una manera de estudiarme». (Tsai Ming-liang).


22:00 · Sala 1 ·
Mes del archivo

Pontevedra, cuna de Colón (Enrique Barreiro, 1927). España. DCP. 23’.

Cortometraje documental dirigido por Enrique Barreiro que desarrolla la tesis del origen pontevedrés de Cristóbal Colón. Barreiro fue también un investigador que, a lo largo de su vida, experimentó con múltiples sistemas para dotar de color a la imagen cinematográfica. La pieza tuvo dos versiones, estrenadas en 1927 y 1930 respectivamente, y cada una de ellas sirvió a Barreiro como campo de pruebas para sus experimentos. Concretamente, la versión de 1927 está realizada utilizando un sistema de color experimental de creación propia y patentado en 1925 denominado Cromacolor. Tras los trabajos realizados por Filmoteca Española, la copia que se podrá ver en esta sesión recupera los colores originales de este cortometraje pionero.

Sesión gratuita hasta completar aforo; es necesario reservar asiento a través de entradasfilmoteca.gob.es. Antes de la proyección se podrá ver una pieza de diez minutos explicando el proceso de recuperación del color de la obra. Presentación a cargo de Josetxo Cerdán, director de Filmoteca Española, y especialistas del CCR.

 

Viernes 2 de octubre

 

17:30 · Sala 1 · Cine prohibido

La oreja (Ucho, Karel Kachyna, 1970). Int.: Jirina Bohdalová, Radoslav Brzobohatý, Gustav Opocenský, Miroslav Holub. Checoslovaquia. 35 mm. VOSE. 94’.

Aunque sea discutible que la prohibición pueda erradicar una idea, lo que sí parece indiscutible es su efecto en la vida y la carrera de los artistas que la sufren. Karel Kachyna, uno de los nombres principales de la Nueva Ola Checoslovaca, es sin duda un buen ejemplo de esto. La Nueva Ola, un movimiento de vanguardia que rechazó las convenciones del realismo socialista durante las décadas de los 50 y los 60, contó entre sus filas con otros artistas habituados a la censura como Milos Forman, Vera Chytilová o Jiri Menzel, pero es probable que ninguno fuera tan castigado como Kachyna. Su “idilio” con la prohibición comenzó cuando tenía apenas 25 años: poco después de ser uno de los primeros graduados en FAMU, la escuela estatal de cine, su segunda película, un retrato documental sobre militares en China, fue prohibida cuando las relaciones entre China y Checoslovaquia se enfriaron. Sin embargo, durante el resto de los 50, la carrera de Kachyna pareció superar este bache, ofreciendo numerosos largometrajes que le convirtieron en uno de los referentes de las nuevas generaciones checoslovacas, en especial la muy popular King of the Sumava (1959).

En los 60, Kachyna comenzó a trabajar con el guionista Jan Procházka, con el que habría de crear algunas de sus obras más importantes y también más críticas con la sociedad checoslovaca y el régimen soviético (que, recordemos, se mantuvo en el poder hasta la Revolución de Terciopelo en 1990). Entre 1965 y las protestas de la Primavera de Praga en 1968, que terminaron con una intervención militar por parte de la Unión Soviética, tres películas del duo Kachyna-Procházka fueron prohibidas por trabajar temas tabú como la libertad religiosa y criticar los planteamientos del régimen comunista. Se dice, de hecho, que la única razón por la que ambos pudieron seguir trabajando fue gracias a las conexiones de Procházka con las altas esferas políticas.

Y así llegamos a 1969 y La oreja su película más abiertamente política y polémica. Esta pieza de cámara sobre un matrimonio de la élite política que regresa de una fiesta y descubre que su casa está llena de micrófonos es tan abiertamente anti totalitaria que sorprende que pudiera llevarse a cabo siquiera. La película fue, una vez más, prohibida y no pudo verse hasta 1989 (de hecho, participó en el Festival de Cannes de 1990), pero además supuso el fin de la colaboración entre Procházka y Kachyna. El primero fue duramente criticado y marginado hasta su muerte en 1971, mientras que el segundo fue despedido como profesor de la Escuela de Cine de Praga. Kachyna siguió trabajando hasta poco antes de su muerte en 2004, pero su cine se volvió notablemente menos contestatario, indicando que las autoridades habían conseguido lo que buscaban desde un principio: quitarle el aguijón a la avispa.

Segunda proyección por anunciar.


18:30 · Sala 2 ·
Cine prohibido

La parada de los monstruos (Freaks, Tod Browning, 1932). Int.: Wallace Ford, Leila Hyams, Olga Baclanova, Roscoe Ates. EEUU. 35 mm. VOSE. 64’.

Aunque solemos entender la prohibición como una decisión que se toma principalmente a nivel político, hay mecanismos industriales y sociales que están constantemente ejerciendo un veto sin que seamos conscientes de ello. La parada de los monstruos, el drama sobre un grupo de artistas circenses que Tod Browning, en un alarde de realismo inusual en una producción del Hollywood de los 30, rodó con intérpretes que sufrían toda clase de malformaciones y discapacidades (los llamados “freaks”), tenía una duración original de noventa minutos. La reacción del público durante los pases de prueba fue tan desastrosa (“no se salían de la sala, HUIAN”, según recordaba el director de arte Merrill Pye) que la MGM decidió remontarla, eliminando algunos de los momentos más controvertidos, hasta dejarla en apenas sesenta minutos. Pero no fue suficiente.

Además de prohibirse en países como el Reino Unido y en ciudades de Estados Unidos como Atlanta, La parada de los monstruos fue un fracaso de taquilla que destruyó la carrera de Tod Browning. No debería haber sido ninguna sorpresa para la MGM, que ya durante la producción había ubicado a una parte del equipo artístico de la película en un comedor diferente para que “la gente pudiera comer sin vomitar”. Aparentemente, el problema no era la violencia (que ya se había eliminado mayormente en el nuevo montaje), eran los seres humanos imperfectos que se mostraban en la pantalla. La película de Browning ofrecía un espejo en el que nadie quería mirarse, un espejo en el que no estaba claro quiénes eran esos “monstruos” del muy discutible título español

El tiempo, por suerte, terminó por colocar La parada de los monstruos en su lugar. En 1962, la proyección en el Festival de Venecia marcó el inicio de un proceso de revalorización de la película y su director. Finalmente, en 1994 La parada de los monstruos entró en la lista de películas del National Film Registry, el organismo estadounidense que selecciona los títulos que forman parte fundamental del patrimonio cinematográfico y por tanto deben preservarse a toda costa.

Segunda proyección por anunciar.


21:30 · Sala 1 ·
Tsai Ming-liang. Flujos de soledad

Days (Rizi, Tsai Ming-liang, 2020). Int.: Lee Kang-sheng, Anong Houngheuangsy. Taiwán, Francia. DCP. 127’.

La historia sin palabras de los encuentros y desencuentros entre Kang y Non, dos hombres que comparten su soledad.

«En sus momentos de mayor intensidad, la cámara de Tsai recorta el cuerpo de sus personajes para centrarse en su rostro. De nuevo, se nos concede el privilegio de la eternidad para asimilar todo lo que la imagen expresa; en esencia, una oda al poder sensorial y semántico del lenguaje corporal. Los dos hombres que protagonizan Days actúan como ese fuego, como esa agua, como ese viento. Son fuerzas de la naturaleza que, como tales, se manchan las unas a las otras. Es la emocionante sedimentación del poso humano. Lo llaman amor». (Víctor Esquirol).

Segunda proyección día el V16 a las 21.30 h.

 

Sábado 3 de octubre

 

17:30 · Sala 1 · Cine prohibido / Homenaje a Jiri Menzel

Alondras en el alambre (Skrivánci na niti, Jiri Menzel, 1969). Int.: Rudolf Hrusínsky, Vlastimil Brodsky, Václav Neckár, Jitka Zelenohorská. Checoslovaquia. B-R. VOSE. 94’.

La Primavera de Praga de 1968, el periodo protestas masivas propiciadas por las reformas aperturistas de Alexander Dubcek, nuevo Secretario del Partido Comunista Checoslovaco, terminó con la invasión de Checoslovaquia por parte de medio millón de soldados soviéticos. Tras la invasión y la destitución de Dubcek, los nuevos líderes checoslovacos iniciaron un proceso de vuelta a las raíces que supuso, entre otras cosas, el desvanecimiento de la mayor libertad creativa del anterior periodo. Eso explica que en 1969 se prohibieran tantas películas, tres de las cuales forman parte de este ciclo. Uno de los afectados fue Jiri Menzel, el director y actor que había ganado el Oscar a Mejor Película de Habla No Inglesa en 1966 con Trenes rigurosamente vigilados. La película era su cuarto largometraje y se llamaba Alondras en el alambre.

El film narra la historia de un grupo de personas que son enviadas a un campo de trabajo y obligadas a trabajar en un vertedero como forma de reeducación que acabe su mentalidad “burguesa”. A diferencia de las otras películas checoslovacas presentes en “Cine prohibido”, Alondras en el alambre es una comedia que, jugando en un territorio entre lo satírico y lo tierno, construye una imagen abiertamente crítica del régimen comunista. Al igual que en los casos de El incinerador de cadáveres y La oreja, el hecho de que se llegase a producir demuestra hasta qué punto estos años generaron en la población checoslovaca una esperanza de cambio y apertura que no llegó finalmente a cristalizar.

Jiri Menzel tardó cinco años en volver a dirigir, pero Alondras en el alambre permaneció prohibida en Checoslovaquia mucho más, concretamente dos décadas, hasta que la Revolución de Terciopelo la recuperó. En 1990, con Menzel ya reconocido como uno de los pilares del Nueva Ola Checoslovaca, una renacida Alondras en el alambre participó en el Festival de Berlín. Veinte años después de haber sido rodada y prohibida, la película se alzó con el Oso de Oro.

Presentación a cargo del director del Centro Checo, Stanislav Skoda, y el embajador de la República Checa en España, Ivan Jancárek.


18:30 · Sala 2 ·
Cine prohibido

Saló o los 120 días de Sodoma (Salò o le 120 giornate di Sodoma, Pier Paolo Pasolini, 1975). Int.: Paolo Bonacelli, Giorgio Cataldi, Umberto Paolo Quintavalle, Aldo Valletti. Italia, Francia. DCP. VOSE. 117’. Copia restaurada.

Pier Paolo Pasolini tuvo que vivir toda su vida bajo la sombra de la represión. Comunista y homosexual en una sociedad que consideraba una u otra o ambas cosas una aberración, sus películas solían llevar aparejado el escándalo. No era raro que a los cines acudieran jóvenes ultraderechistas para sabotear las proyecciones de “lo último de Pasolini”, pero el escándalo que se desató tras el estreno de Saló o los 120 días de Sodoma superaba todo lo visto anteriormente.

Para su última película, Pasolini regresó a la Italia de Mussolini, a la obra del Marqués de Sade y La divina comedia para construir una brutal alegoría sobre el poder, el control y la corrupción absoluta, el relato de cuatro poderosos (un banquero, un noble, un juez y un obispo) que encierran, someten y humillan a unos jóvenes, usándolos como objeto de sus más terribles fantasías. Como explicaba el propio Pasolini, “el sadomasoquismo es una característica eterna del hombre. Existió durante los tiempos de Sade y existe ahora. Pero eso no es lo que más importa… El verdadero sentido del sexo en la película es el de convertirse en metáfora de la relación entre el poder y sus súbditos.”

Tras pasar brevemente por las salas a principios de 1976, Saló fue secuestrada por organismos judiciales bajo la premisa de que “lleva a la pantalla imágenes aberrantes y repugnantes de perversiones sexuales que ofenden claramente las buenas costumbres”. Alberto Grimaldi pasó dos meses en prisión por ser el productor de un film que “representa desviaciones y perversiones sexuales, con particular complacencia en escenas de relaciones homo y heterosexuales, coprofagia, y relaciones sadomasoquistas, que ofenden el común sentimiento de pudor”. A la prohibición italiana le siguieron otras muchas prohibiciones y recortes en otros tantos países, algunos de los cuales aún hoy mantienen el veto.

Pasolini, sin embargo, no pudo ser testigo de la reacción a su última obra: el 2 de noviembre de 1975, tres semanas antes del estreno de Saló o los 120 días de Sodoma en el Festival de Cine de París, su cuerpo apareció brutalmente golpeado en una playa de Ostia.


22:00 · Sala 1 · Pasajes Filmadrid

This Film Is About Me (Alexis Delgado Burdalo, 2019). España. DCP. VOSE. 62’

Una película que investiga la historia de Renata, una mujer condenada por asesinato que cumple condena en una cárcel de Galicia, a través de su rostro y sus propias confesiones.

«Una delicadísima pieza de orfebrería emocional y cinematográfica, que tal y como dice la propia Renata, no es una película sobre lo que le pasó, sino que es una película sobre su esencia, en definitiva, sobre ella». (David González).

Presentación a cargo del director, Alexis Delgado; el director de Programación de Filmadrid, Javier H. Estrada; y la directora de Filmadrid, Nuria Cubas.

 

Domingo 4 de octubre


18:00 · Sala 2 · Cine prohibido

Un jour, le Nil (An-Nil oual hayat, Youssef Chahine, 1964). Int.: Salah Zulfikar, Igor Vladimirov, Emad Hamdy, Vladimir Ivachov. Egipto, URSS. 35 mm. VOSE. 110’. Copia restaurada.

Otra de las historias que surca la historia del cine prohibido es la de la ceguera de los gobiernos a la hora de encargar a un cineasta un proyecto. A principios de los 60, con la intención de celebrar la cooperación egipcio-soviética en la construcción de la presa de Asuán, una gigantesca obra de ingeniería diseñada para controlar el caudal del río Nilo y asegurar las cosechas a sus orillas, el gobierno egipcio encargó al cineasta Youssef Chahine dirigir una película que relatase la grandeza de la empresa. Chahine, que se había ganado una importante reputación internacional con películas como Cairo Station (1958), aceptó el encargo. Sin embargo, bajo su mirada la película se convirtió en un canto al ser humano, a la amistad y la sinceridad. Rechazando trabajar con estrellas en favor de actores no profesionales de la región, colocando la presa en segundo término para poder concentrarse en los problemas de los habitantes de Asuán e incluso mostrando el odio que la presa generaba en muchos de ellos, Chahine construyó una película que resultó inaceptable para los gobiernos egipcio y soviético.

Esta versión rechazada, la que hoy conocemos como Un Jour, le Nil, se conservó gracias a que Chahine envió a Henri Langlois, de forma clandestina, una copia en 70 mm para que la guardasen en los archivos de la Cinemateca Francesa. Mientras tanto, la película sufrió una serie de alteraciones y Chahine se vio obligado a rodar nuevas escenas con actores profesionales para poder entregar la versión oficial, que finalmente se estrenó en 1968 pero sin la firma del director. Por suerte, en 1996 la Cinemateca Francesa llevó a cabo una restauración de la versión original con la supervisión de Chahine y el mundo pudo por fin ver la película que se había encargado y luego rechazado por el simple hecho de ajustarse a la forma de ver el mundo de su director.


21:00 · Sala 1 · Tsai Ming-liang. Flujos de soledad

The Hole (Dong, Tsai Ming-liang, 1998). Int.: Yang Kuei-Mei, Lee Kang-sheng, Miao Tien, Lin Hui-chin. Taiwán, Francia. 35 mm. VOSF/E. 95’.

Sumido en un escenario apocalíptico, con lluvia que no cesa y una extraña enfermedad que ha obligado al gobierno de Taiwán a decretar la cuarentena, un hombre comienza a relacionarse con su vecina a través de un agujero en el suelo.

«En The Hole está siempre lloviendo, lo que hace que mis personajes estén algo distantes de su entorno. […] Son unos románticos, pero el entorno esta desconectado de ese romanticismo. Creen que pueden esconderse en un espacio seguro tras la puerta y dejar la basura fuera, donde no la ven. Pero el mundo no es tan seguro allí dentro. El peligro se arrastra hacia el interior igualmente, como la lluvia interminable y las enfermedades extrañas». (Tsai Ming-liang).

 

Martes 6 de octubre

 

18:00 · Sala 2 · Cine prohibido

Alicia en el pueblo de Maravillas (Daniel Díaz Torres, 1991). Int.: Thais Valdés, Vanessa Carballido, Carlos Cruz, Idalmis del Risco. Cuba. DVD. 99’.

El pueblo de Maravillas de Noveras es el lugar al que se envía a los rebeldes y los disconformes para ser reconfigurados políticamente y que puedan volver a integrarse de forma productiva en la sociedad. En Alicia en el pueblo de Maravillas esa sociedad es la cubana, sobre la que el cineasta Daniel Díaz Torres construyó, Lewis Carroll mediante, una fábula satírica que pasó de ser la niña bonita de los medios cubanos (y, por tanto, del régimen de Fidel Castro) a convertirse en uno de los artefactos culturales más controvertidos de la historia del cine de Cuba. Para comprender por qué, es fundamental observar el año en que la película comenzó a rodarse: 1989.

Con la caída del Muro de Berlín, Cuba se convirtió en uno de los pocos países comunistas supervivientes y, por tanto, en un emblema. En ese contexto, sorprende que una película como Alicia… llegase a producirse, pero no sorprende que durase solo tres días en salas de cine de la isla. Los mismos medios de comunicación que la habían alabado pasaron a destrozarla sin piedad, el film fue fulminantemente prohibido, el director del ICAIC (que había autorizado su producción) cesado y a Daniel Díaz Torres se le pidió que aclarase que la sátira de su obra no iba dirigida hacia la revolución cubana. Tan fuerte fue la crisis provocada por la película que incluso estuvo a punto de provocar que el ICAIC terminase fusionado con otros organismos con mayor supervisión gubernamental, pero el clamor de cientos de cineastas detuvo la fusión. Con el tiempo, es fácil ver que la prohibición no hizo otra cosa que dar la razón a la sátira construida por Díaz Torres, o como él mismo explicaba en 1991: “no puedo dejar de recordar que el humor –importante cualidad de la inteligencia- sólo mella lo que no es auténtico y genuino en el fondo”.

Segunda proyección por anunciar.


20:30 · Sala 1 · 29
FCM-PNR

Cómo ser mujer y no morir en el intento (Ana Belén, 1991). Int.: Carmen Maura, Antonio Resines, Carmen Conesa, Juanjo Puigcorbé, Tina Sáinz, Miguel Rellán, Asunción Balaguer. España. 35 mm. 100’.

Adaptación de la novela homónima de Carmen Rico-Godoy (firmada por la propia escritora) que muestra las dificultades de una periodista para compaginar su carrera profesional, el cuidado de sus hijos y su relación sentimental. Único largometraje dirigido por Ana Belén, que atrajo a casi 700.000 espectadores al cine el año de su estreno, así como una nominación al Goya al Mejor Director Novel y otra para Carmen Rico-Godoy en el apartado de guion. Tres años después se estrenaría una secuela, Como ser infeliz y disfrutarlo (1994), en este caso dirigida por Enrique Urbizu.

Presentación y coloquio antes de la proyección a cargo de la directora, Ana Belén; la actriz María Barranco; y los cineastas Manuel Gómez Pereira y Fernando Méndez-Leite. El coloquio se retransmitirá desde la página web del Festival de Cine de Madrid (FCM).

 

Miércoles 7 de octubre

 

18:00 · Sala 2 · Cine prohibido

The Bus (Otobüs, Bay Okan, 1975). Int.: Bya Okan, Björn Gedda, Tuncel Kurtiz, Leif Ahrle. Turquía, Suiza. 35 mm. VOSE. 84’.

La figura de Tunc Okan es una curiosa anomalía dentro de la industria del cine turco, y de hecho resultaría anómala en cualquier cinematografía del mundo. Con apenas veinte años inició una exitosa carrera como actor en 1965 que se detuvo, por razones desconocidas, solo unos años después. Sus huellas reaparecen en 1976 cuando se mudó a Suiza para estudiar ortodoncia en la Universidad de Berna, momento en que se lanzó a la dirección con The Bus. La experiencia de la emigración debió ser muy intensa en él, porque todo su cine gira en torno a ella. A través de la historia de un grupo de inmigrantes turcos que cruza a Suecia en un autobús, Okan ofrece aquí una mirada a cómo las sociedades reciben a los extranjeros, a cómo ser inmigrante acaba por ser el factor determinante de la identidad de un ser humano, convirtiéndose en una losa de la que es imposible escapar.

La intención de Okan, como él mismo ha declarado, era ofrecer un retrato universal, pero el Gobierno turco no lo entendió así, explicando la prohibición de la película en 1976 bajo estos términos: “insulta a la gente de Turquía y les muestra como estúpidos […] se sientan a comer sin lavarse las manos, lo que va en contra de los valores turcos […] el hecho de que el conductor del autobús gire donde está prohibido hacerlo da la impresión de que los turcos no respetan las señales de tráfico”. Son solo algunos ejemplos de la larga lista de elementos presentes en The Bus que se consideraron inaceptables, a los que podríamos sumar otros no tan abiertamente mencionados como la homosexualidad, el alcoholismo o sencillamente la pobreza.

Pero es posible que el problema fuera aún más profundo. Como explicaba en 1979 el historiador de cine Guy Hennebelle, la película “trata de la imposibilidad de dialogo entre dos culturas diferentes, una sociedad materialista (comunista o capitalista) y una sociedad típica del tercer mundo según Okan. Sin incriminar a los países desarrollados, la película cuestiona la viabilidad de emular el modelo de desarrollo occidental de consumo, como vía para la felicidad.”

Segunda proyección por anunciar.


21:00 · Sala 1 ·
29 FCM-PNR: Sesión doble Ana Belén #1

Cada día hay más besos (Gregorio Guzmán Martín, 1999). Int.: Ana Belén, Roberto Enríquez, Iván Morales López, Verónica Mengod. España. 35 mm. 11’

Dos hombres charlan frente a una cerveza, preguntándose cómo serán los besos de la famosa cantante y actriz Ana Belén.

El amor perjudica seriamente la salud (Manuel Gómez Pereira, 1996). Int.: Ana Belén, Juanjo Puigcorbé, Gabino Diego, Penélope Cruz, Lola Herrera. España. 35 mm. 117’

A lo largo de 30 años, Diana y Santi se encuentran una y otra vez en las más extrañas situaciones, empezando por la visita de The Beatles a España.

«El mérito mayor de la película está en la capacidad de sorpresa que encierra cada tratamiento. Mucha imaginación, mucho dialogo aparentemente brillante pero de enorme realismo, mucha frase hueca cuando los amantes no tienen nada que decirse y mucho ridículo detrás de ellos. Al final llegamos a la conclusión de que el amor –este amor, al menos- no solo perjudica seriamente la salud, sino que te puede costar la vida». (Eduardo T. Gil de Muro).

 

Jueves 8 de octubre

 

17:30 · Sala 1 · Cine prohibido

Different from the Others (Anders als die Andern, Richard Oswald, 1919). Int.: Conrad Veidt, Fritz Schulz, Reinhold Schünzel, Leo Connard. Alemania. DCP. MRA/E. 60’.

En ocasiones, la historia nos sorprende con pequeños momentos en los que lo imposible sucede, aunque solo sea durante un breve instante. Según explica el académico Alberto Mira, “la subcultura gay del periodo de Weimar es la primera reconocible como tal, o al menos la primera sobre la que nos ha llegado un conjunto sustancial de manifestaciones culturales con visibilidad pública. Tras la Primera Guerra Mundial, y hasta que los nazis ganan el poder, Berlín es un centro de atracción para homosexuales de toda Europa. […] En un momento determinado durante los años veinte, la homosexualidad se convierte en ‘símbolo de modernidad’. […] En Berlín, a pesar de que también existía una legislación represiva, la confusión de los tiempos permitía que se celebrase abiertamente la homosexualidad gracias a discursos que la valoraban.” Es en este contexto que se estrena, y consigue tener una exitosa carrera comercial, un film como Different from the Others, probablemente la primera película progay de la historia del cine.

Por desgracia, lo inevitable acabó por suceder. Grupos de extrema derecha y de fanáticos religiosos comenzaron a protestar y boicotear las proyecciones, reclamando que se impidiera a nuevos espectadores ver una historia en la que no solo se retrataba una relación homosexual de forma positiva sino que defendía abiertamente la libertad sexual. Finalmente, la película se prohibió en 1920. El director, Richard Oswald, tuvo que marcharse a Estados Unidos para continuar trabajando, y el guionista y sexólogo Magnus Hirschfeld fue agredido por jóvenes protonazis.

Por supuesto, cuando los nazis llegaron al poder en 1933 no solo mantuvieron la prohibición sino que se aseguraron de quemar todas las copias. Sin embargo, por razones que se desconocen, la película había viajado hasta Ucrania, y se pudo rescatar una parte importante del metraje. Lo que se conserva hoy en día, con casi una hora de duración, es más que suficiente para comprender la importancia de esta fascinante rareza histórica.

Segunda proyección por anunciar.


19:00 · Sala 2 ·
29 FCM-PNR: Sesión doble Ana Belén #2

- Color Thief (Violeta Barca-Fontana, 2013). Int.: Robin Martin. España. DCP. VOSE. 13’.

Lily, una pintora de avanzada edad, reflexiona sobre lo que significa ser una artista mientras pinta su mejor y último cuadro. Cuando se le acaba un color, hará lo que sea para poder terminarlo… Un cortometraje coproducido por Ana Belén y ganador del premio a Mejor Cortometraje de la Plataforma de Nuevos Realizadores.

- La casa de Bernarda Alba (Mario Camus, 1987). Int.: Irene Gutiérrez Caba, Ana Belén, Florinda Chico, Enriqueta Carballeira, Victoria Peña. España. 35 mm. 99’.

Adaptación de la obra de teatro homónima de Federico García Lorca, que narra la historia de Bernarda Alba y sus hijas, vestidas de luto y confinadas en casa como duelo por la muerte del padre.

«No se ha transformado el lenguaje, porque si despoetizas el texto, dejaría de ser Lorca. Y tampoco hacían falta grandes modificaciones, porque, citando a Renoir, está claro que todo lo que se pone en la pantalla es cine. El cine es un medio con lenguaje completo en el que la teatralidad se rompe». (Mario Camus)


21:00 · Sala 1 ·
Mes del archivo: Homenaje a Eduardo Ducay.

- Carta de Sanabria (Eduardo Ducay, 1955). BDG. 18’.

A finales de 1954, Eduardo Ducay, Juan Julio Baena y Carlos Saura viajan a la comarca de Sanabria (provincia de Zamora) para realizar un documental de encargo sobre las obras de un sistema de embalses. Buena parte del material filmado resultó inservible por un problema técnico, pero Ducay rescató una parte y lo combinó con voz en off para construir una obra sobre las ausencias.

«Por los años 50, los jóvenes cineastas, ya fuéramos “presuntos” o “colocados”, bebíamos con avidez en las fuentes del neorrealismo italiano, admirábamos a sus hombres y a sus grandes películas, que globalmente constituyen uno de los momentos estelares del cine mundial. Pero el neorrealismo era más que las películas que iluminaban las pantallas del mundo, era todo un movimiento ideológico que trascendía las obras individualmente consideradas y nos aportaba una vivencia de libertad. Así pues, mi idea, dentro de las modestas posibilidades que iba a poder permitirme, era lanzar una mirada sobre los individuos de una geografía olvidada y ofrecer una visión no antropológica, no etnográfica, sino simplemente humana dentro de un marco social». (Eduardo Ducay).

- Tristana (Luis Buñuel, 1970). Int.: Catherine Deneuve, Fernando Rey, Franco Nero, Lola Gaos. España, Italia, Francia. DCP. 105’.

La trágica historia de la relación entre Tristana, una joven que se enamora de un pintor, y Don Horacio, un rentista que la acoge en su casa. Adaptación de la novela homónima de Benito Pérez Galdos.

«Elaborada en torno al antagonismo de sus dos personajes principales, la película contrapone la gestación de una cierta ética de la libertad, basada en las acciones de Tristana, a una moral burguesa basada únicamente en las palabras y cuyo discurso, pretendidamente liberal en lo político, cae en todas las cotidianas contradicciones del más adocenado de los patriarcados». (Juan M. Company).

Presentación a cargo de la investigadora Alicia Salvador.

 

Viernes 9 de octubre

 

17:30 · Sala 1 · Cine prohibido

Cero en conducta (Zéro de conduite: Jeunes diables au collège, Jean Vigo, 1933). Int.: Jean Dasté, Robert le Flon, Louis Lefebvre, Delphin. Francia. DCP. VOSE. 44’. Copia restaurada.

Pocos directores consiguieron tanto con tan poco como Jean Vigo. Con solo tres cortometrajes y un largometraje, Vigo dejó una huella indeleble en la historia del cine. Su capacidad para entrelazar realidad y sueño y su rebeldía creativa representan en buena medida el potencial del arte cinematográfico. Como en el caso de muchos otros creadores pioneros que se pueden encontrar en este libro, el precio de trabajar fuera de los rígidos parámetros que marca la sociedad ha sido, en ciertas épocas, el de la prohibición. Tras una proyección privada en 1933 que terminó con abucheos, Cero en conducta acabó por ser vetada por las autoridades francesas. ¿Qué había en esta historia sobre un grupo de alumnos de un internado que fuera tan peligroso? Por un lado, la idea de que unos escolares se atrevieran a rebelarse contra la autoridad. Por otro, la fuerza poética de las imágenes diseñadas por Vigo, que daban a una simple rebelión en las aulas el vuelo de una revolución a gran escala. Debilitado por la tuberculosis que acabaría con su vida al año siguiente (con solo 29 años), Vigo fue incapaz de pelear y su película desapareció durante casi quince años.

En 1945, el distribuidor Henri Beauvais solicitó la autorización para la explotación de Cero en conducta. La respuesta fue positiva y la película, libre de su prohibición, comenzó su verdadera trayectoria comercial en sesiones junto a otro film silenciado, Sierra de Teruel (André Malraux, 1939). A partir de ese momento, la película de Vigo se convirtió en uno de los títulos fundamentales del cine francés, apareciendo en innumerables compilaciones de grandes obras maestras e influyendo a múltiples directores y obras, incluyendo Los 400 golpes (1959) de François Truffaut.

Segunda proyección por anunciar.


18:30 · Sala 2 ·
Cine prohibido

La hora de los hornos (Octavio Getino y Fernando E. Solanas, 1968). Argentina. Primera parte: DCP (VOSF). Segunda y tercera parte: DCP. 260’. La copia de la primera parte está restaurada.

En 1965, los cineastas argentinos Fernando “Pino” Solanas y Octavio Getino se conocieron mientras trataban de levantar un largometraje de ficción que fue censurado y finalmente rechazado por el Gobierno de Arturo Illia por ser crítico con la situación política del país. Aunque el proyecto se vino abajo, el encuentro se convirtió en el germen de La hora de los hornos, uno de los títulos emblemáticos del cine militante. Como explicaba Getino en 2011, “Acordamos realizar un film documental que describiese críticamente la situación que vivía la Argentina, intentando con ello aportar también –más allá de su carácter testimonial y denuncista- a un tratamiento innovador en materia de estructura y narrativa fílmica. Ya no se trataba sólo de recurrir a imágenes testimoniales para denunciar una situación social, sino de inscribir también en el film a los protagonistas del cambio (militantes sindicales, barriales, estudiantiles, intelectuales, políticos, etc.) con el fin de abrir un dialogo participativo con los actores-espectadores del mismo. Cine de militantes para militantes –en particular las nuevas generaciones- que luego pasó a ser bautizado en las sucesivas elaboraciones teóricas como ‘Tercer Cine’, ‘Cine Acción’, ‘Cine Liberación’, etc.”

La película, producida íntegramente durante la dictadura de Juan Carlos Onganía que tuvo lugar entre 1966 y 1970, fue desde su concepción un proyecto clandestino que se rodó con mucho sacrificio y no poco riesgo por parte de eso militantes a los que hacía referencia Getino. A esas dificultades se sumaban otras, internas, de nuestra propia mirada, que Fernando Solanas detallaba en una entrevista a Horacio González en 1989: “Siempre digo que mi mayor esfuerzo, o el mayor esfuerzo de aquel que quiera liberarse de fórmulas y prisiones ajenas, es abrir la ventana prohibida del colegio pupilo en el que el neocolonialismo amputador nos ha internado. Liberarnos de todas las prisiones o reformatorios que son los modelos que nos han llegado del norte, del este y del oeste. Cuando digo liberarnos no digo desconocerlos, sino todo lo contrario, desarmarlos y recuperar lo que mejor nos venga para expresar lo nuestro, sin inhibición ni condicionamiento alguno. Este fue para mí el mayor esfuerzo en tiempos de concebir con Octavio Getino La hora de los hornos, abrir puertas y ventanas y salir a construir el camino propio”.

Con la llegada al poder (por tercera vez) de Juan Domingo Perón en 1973, La hora de los hornos se pudo ver finalmente en Argentina, aunque a esas alturas ya había viajado por todo el mundo, de festival en festival, convirtiéndose en la película argentina más discutida y analizada de la historia.

Segunda proyección por anunciar.


21:30 · Sala 1 ·
Tsai Ming-liang. Flujos de soledad

Rebels of the Neon God (Qing shao nian nuo zha, Tsai Ming-liang, 1992). Int.: Chen Chao-jung, Jen Chang-bin, Lee Kang-sheng, Lu Yi-ching. Taiwán. DCP. VOSE. 106’. Copia restaurada.

Un joven abandona sus estudios para adentrarse en el submundo de Taipei. Allí quedará fascinado por un criminal de poca monta y comenzará él mismo a delinquir.

«Las películas de Tsai Ming-liang retratan la vida y el absurdo de la moderna sociedad taiwanesa, donde las normas culturales ya no están claras. Su cine, marcado por el nihilismo y una profunda desesperación que surge del aislamiento autoimpuesto, se caracteriza por su incapacidad para comunicar. […] La forma en que Tsai presenta la ausencia de comunicación no está relacionada con ningún tipo de represión política definida, sino con un deseo inconsciente e instintivo». (Wu Meiling).

 

Sábado 10 de octubre

 

17:30 · Sala 1 · Cine prohibido

Vivir (Huo zhe, Zhang Yimou, 1994). Int.: Ge You, Gong Li, Niu Ben, Jiang Wu. China, Hong Kong. 35 mm. VOSE. 133’.

Uno de los directores más notables de la conocida como Quinta Generación de cineastas chinos, Zhang Yimou ha desarrollado toda su carrera en ambivalencia constante respecto al régimen comunista, que en ocasiones parece tratarle como uno de sus hijos predilectos y otras veces le repudia por su representación del pasado nacional más reciente. Así, en la obra de Yimou se pueden encontrar tanto velados pero numerosos ataques a la represión y alienación del gobierno chino como cantos a favor de la unidad nacional. Sin embargo, tras ganar en Venecia, Cannes y Berlín con varios trabajos seguidos, en 1994 Yimou se dio de bruces con la censura. El retrato que hizo Vivir de los inicios del comunismo en China y, en particular, de la Revolución Cultural resultó inaceptable para los censores, más aún cuando la película se alzó con el Gran Premio del Jurado en Cannes. Furioso, el gobierno chino no solo bloqueó la exhibición de la película, sino que también prohibió a Yimou volver a trabajar si la financiación y la producción no eran estrictamente chinas, lo que de facto suponía limitar su libertad creativa.

Como suele ocurrir en estos casos, es discutible hasta qué punto la prohibición permitió a las autoridades controlar a Yimou. Tras Vivir, varias de sus películas han vuelto a mostrar el país y, sobre todo, la Revolución Cultural de una forma bastante poco favorable. Yimou parece haber sobrevivido a base de jugar un doble juego en el que puede ser el director de la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de Shanghai en 2008 y, al mismo tiempo, ofrecer películas como La casa de las dagas voladoras (2004), La maldición de la flor dorada (2006) o Sombra (2018), en las que el individuo es constantemente aplastado por las élites burocráticas o políticas y el sistema que representan.


18:30 · Sala 2 · Tsai Ming-liang. Flujos de soledad

I Don’t Want to Sleep Alone (Hei yan quan, Tsai Ming-liang, 2006). Int.: Lee Kang-sheng, Chen Shiang-chyi, Norman Atun, Pearly Chua. Malasia, China, Taiwán, Francia, Austria. DCP. VOSI/E. 111’
.

Rawang, un inmigrante de Bangladesh que trabaja en Kuala Lumpur, rescata a un indigente que ha recibido una paliza, acogiéndole en su casa y curándole las heridas. Poco a poco, Rawang va enamorándose del indigente.

«En todas las películas de Tsai Ming-liang, las personas buscan una forma de satisfacer sus necesidades instintivas y llenar el vacío en sus vidas. Pero, incluso cuando logran su deseo, no consiguen mitigar su extrema alienación espiritual. Esta consecución del deseo les lleva a un ciclo perpetuo de búsqueda de repuestos, pero sus carencias finalmente se cuelan en el inconsciente, aumentando su sensación de inseguridad, desesperación y absurdo». (Wu Meiling).


22:00 · Sala 1 ·
Cine prohibido

Pink Flamingos (John Waters, 1972). Int.: Divine, David Lochary, Mary Vivian Pearce, Mink Stole. EEUU. 35 mm. VOSE. 93’.

“Para mí, el mal gusto es la base del entretenimiento. Si alguien vomita viendo una de mis películas, es como si se hubiera puesto de pie a aplaudir.” Así explicaba John Waters, en su libro de memorias Shock Value, la base de su trabajo. Y si hay una película que represente a John Waters, esa es, sin duda, Pink Flamingos. Esta historia sobre una familia de Baltimore que se propone demostrar que es la más repugnante del mundo es el paradigma de lo transgresor. La forma en que abraza lo aberrante, lo grotesco y lo excesivo atenta frontalmente con la moral imperante en los Estados Unidos de 1970 (o la España de 1970, para no ir muy lejos), satiriza lo que supuestamente es “correcto” y niega la idea de la normalización a favor de una diversidad radical que en aquella época (e incluso hoy) resultaba ofensiva para muchos. De ahí que se convirtiera en un título de culto para muchos colectivos, particularmente en las esferas de lo marginal y underground, y, tras un tímido comienzo, también en un importante éxito de público.

La película, sin embargo, no funcionaba ni funciona igual en todos los espacios de exhibición. Para su estreno en salas en Baltimore, la ciudad natal de Waters, la censura del estado de Maryland exigió que se eliminasen tres escenas. En grandes ciudades como Nueva York, solo las salas más underground se atrevieron a proyectarla, hasta el punto de que en Boston, donde tuvo su primera sesión comercial, lo hizo en un cine porno gay. Por supuesto, en las localidades más pequeñas de los Estados Unidos fue una película invisible o directamente no deseada: Hicksville, una pequeña ciudad del estado de Nueva York que representa a la perfección “el sueño americano”, prohibió completamente la exhibición de la película. Y, aún a día de hoy, Pink Flamingos sigue sin haber pasado jamás por la televisión estadounidense. ¿Es posible que, 50 años después de su estreno, siga siendo inaceptable en según qué medios?

Tras la película se podrá ver el tráiler original del film, construido a partir de entrevistas a los espectadores de la primera proyección de Pink Flamingos en la Universidad de Baltimore en 1972.


Domingo 11 de octubre


18:00 · Sala 2 · Cine prohibido

Gabbeh (Mohsen Makhmalbaf, 1996). Int.: Shaghayeh Djodat, Hossein Moharami, Rogheih Moharami, Abbas Sayah. Irán, Francia. 35 mm. VOSI/E. 75’.

Mohsen Makhmalbaf dirigió sus primeros trabajos a principios de los 80, pero en sus películas se pueden sentir los ecos del pasado de Irán, una nación que en los últimos setenta años ha pasado por un golpe de estado orquestado por potencias occidentales, el largo y autoritario gobierno secular del Shah, una revolución en 1979 que llevó al país a convertirse en una república islámica de carácter fundamentalista y represor, una guerra con Irak que dejó cientos de miles de muertos y constantes sanciones económicas que han empobrecido a la población.

La palabra gabbeh se refiere a un tipo de alfombras creadas por la tribu Ghashgai del suroeste de Irán. En la película, una pareja de ancianos que vive un lugar remoto lava su gabbeh y del tejido surge una joven que les narra su triste historia de amor. Makhmalbaf concibió originalmente el proyecto como un documental sobre las tejedoras nómadas ghashgai, pero la creatividad e imaginación de estas fabricantes de alfombras le llevó finalmente por el camino de la ficción y el lirismo mágico. El resultado final, Gabbeh, refleja la pobreza, la opresión de la tradición y la soledad de las mujeres en el sistema patriarcal de la tribu, lo que, junto al apoyo del film al sufismo, una rama del Islam que ha sido objeto de persecución en Irán, Pakistán y Arabia Saudita, llevó a que la película no consiguiera superar los cinco grados de censura existentes en Irán, un laberinto burocrático que permite incongruencias como que Gabbeh fuese presentada como representante para el Oscar a Mejor Película de Habla No Inglesa y a la vez prohibida por las autoridades iraníes, que la consideraron subversiva.

Tras múltiples enfrentamientos con la censura, Mohsen Makhmalbaf terminó por abandonar su país de origen en 2005 y continuar su carrera en Europa. A día de hoy, Gabbeh y otras muchas de sus películas siguen sin poder verse en Irán.

Segunda proyección por anunciar.


21:00 · Sala 1 · Tsai Ming-liang. Flujos de soledad

Vive L’Amour (Ai qing wan sui, Tsai Ming-liang, 1994). Int.: Chen Chao-jung, Lee Kang-sheng, Yang Kuei-Mei. Taiwán. DCP. VOSE. 118’. Copia restaurada.

Tres solitarios habitantes de Taipei comparten un apartamento que usan para sus escarceos amorosos.

«Aunque el malayo Tsai Ming-liang (que se mudó a Taiwán en su adolescencia) es considerado como la figura central de la segunda hornada de cineastas de la nueva ola de cine taiwanés, su obra es menos política y con una menor carga histórica que la de predecesores como Edward Yang o Hou Hsiao-hsien. La crisis de identidad nacional con la que lucha la anterior generación es reemplazada por dudas más personales, a menudo surgidas de la añoranza romántica y la confusión sexual». (Dennis Lim).

 

Martes 13 de octubre

 

18:00 · Sala 2 · Tsai Ming-liang. Flujos de soledad

All the Corners of the World (Haijiao tianya, Tsai Ming-liang, 1993). Int.: Lee Kang-sheng. Taiwán. DCP. VOSI/E. 73’.

La primera película de Tsai Ming-liang, dirigida para la televisión taiwanesa, narra las dificultades de una familia que vive en Taipei. Los padres trabajan en un hotel de citas mientras los dos hijos hacen de todo para llegar a fin de mes, desde dedicarse a la reventa de entradas de cine hasta tontear con la prostitución.

«El estudio de una familia en el que ya se pueden ver bocetos de imágenes y situaciones que se volverán habituales en el resto de la filmografía de Tsai, incluyendo una escena en una pista de patinaje, motoristas vandálicos, un viaje en ascensor en un hotel de encuentros sexuales y un maniquí flotando en el agua». (Chris Fujiwara).


20:00 · Sala 1 · Sesión especial Cinemateca Portuguesa

Francisca (Manoel de Oliveira, 1981). Int.: Teresa Menezes, Diogo Dória, Mário Barroso, Francisco Brás. Portugal. DCP. VOSE. 166’. Copia restaurada.

Manoel de Oliveira adapta la novela Fanny Owen, de Agustina Bessa-Luís, en esta historia sobre el tormentoso triángulo amoroso que se establece entre la hija de un oficial inglés, un literato y su mejor amigo en el Portugal de mediados del siglo XIX.

«La impresión que ronda al espectador es la de que los personajes son títeres de un enorme espectáculo de marionetas. Este llamativo artificio es una característica habitual del cine de Manoel de Oliveira, pero aquí parece especialmente pertinente, ya que se trata de una película basada en una novela a su vez basada en registros escritos de la época a su vez basados en eventos de la vida real. En lugar de intentar replicar la realidad, Oliveira construye su película como un prisma, como si el proceso de pasar a través de cada filtro hubiera convertido la historia y sus personajes en entidades cada vez más abstractas». (David Heslin)

Presentación a cargo de Pedro Berhan da Costa, consejero de Cultura de la Embajada de Portugal en España.

 

Miércoles 14 de octubre

 

18:00 · Sala 2 · Tsai Ming-liang. Flujos de soledad

Boys (Xiao hai, Tsai Ming-liang, 1991). Int.: Lee Kang-sheng. Taiwán. DCP. VOSI/E. 50’

Un estudiante acosa y chantajea a un compañero más joven. El primero de los trabajos de Tsai Ming-liang con el que después se convertiría en su actor fetiche, Lee Kang-sheng, y una de las varias piezas que dirigió o escribió en el que fuera, junto al teatro, su espacio de formación: la televisión taiwanesa.

Moonlight in the River (He shang de yue guang, Tsai Ming-liang, 2003). Taiwán. DCP. VOSI/E. 14’

Tsai Ming-liang diseñó este cortometraje como despedida de su amigo Simon Field, que estaba a punto de abandonar su puesto como director del Festival de Rotterdam tras ocho años en el cargo. La pieza sigue a dos perros que vagabundean por el río Tamshui en Taipei, acompañados por la voz en off del director mientras lee una dedicatoria escrita para Field.

It’s a Dream (Tsai Ming-liang, 2007). Francia, Taiwán. DCP. VOSI/E. 23’

Para celebrar su 60 aniversario, el Festival de Cannes invitó a una treintena de cineastas directores a crear otros tantos cortometrajes de tres minutos como parte del film colectivo Chacun son cinema. Tsai Ming-liang propuso una pieza hermanada con su largometraje Goodbye, Dragon Inn, una exploración de la sala de cine como espacio público y experiencia colectiva. Poco después, Tsai montó una nueva versión de la pieza, veinte minutos más larga, que se presentó en la Biennale de Venecia y es la que ahora forma parte de esta sesión de cortometrajes.

Madame Butterfly (Tsai Ming-liang, 2009). Int.: Pearly Chua. Taiwán, Francia. DCP. VOSI/E. 35’.

Este cortometraje, una de las pocas obras que Tsai Ming-liang ha rodado sin el actor Lee Kang-sheng, nos introduce en la frenética atmósfera de una estación de autobuses de Kuala Lumpur para desarrollar las emociones de una mujer que espera a su amante.

Autumn Days (Qui riu, Tsai Ming-liang, 2016). Taiwán. DCP. VOSI/E. 24’.

Cortometraje documental que muestra el encuentro entre Lee Kang-Sheng, actor fetiche de Tsai Ming-liang, y Nogami Teruyo, que fue colaboradora habitual de Akira Kurosawa. A lo largo de la pieza, Teruyo reflexiona sobre su trabajo con el maestro japonés, pero también sobre la vida.


21:00 · Sala 1 ·
El siglo Mariné / Día de la mujer rural

Orgullo (Manuel Mur Oti, 1955). Int.: Marisa Prado, Alberto Ruschel, Enrique Diosdado, Cándida Losada, Eduardo Calvo. España. BDG. 106’

Tras diez años en París, Laura regresa al apartado pueblo de Dos Cumbres para convertirse en la futura líder del imperio ganadero que gobierna su madre. Sin embargo, el amor entre Laura y Enrique, el hijo de una familia rival, desbaratará todos sus planes.

«El film anuda, como pocas veces se ha hecho en el cine español, tres niveles. El temático: la rebeldía del personaje ante el fatalismo de los campesinos. El mítico: la hembra que reúne en torno a su poder de fascinación la camada de hombres. El estilístico, en fin: donde el uso cinematográfico del espacio se convierte en lugar privilegiado mediante el que el cineasta construye el sentido del film». (Santos Zunzunegui).

 

Jueves 15 de octubre

 

17:30 · Sala 1 · Tsai Ming-liang. Flujos de soledad

The River (He liu, Tasi Ming-liang, 1997). Int.: Tien Miao, Lee Kang-sheng, Lu Yi-Ching, Ann Hui. Taiwán. DCP. VOSE*. 115’. Copia restaurada.

Un joven trata de lidiar con un dolor de cuello cada vez más intenso mientras va descubriendo las mentiras y deseos ocultos de sus padres.

«Siempre he querido bucear en las raíces de lo humano. Mientras rodábamos The River, me recordaba a mí mismo una y otra vez que tenía que investigar nuestro lado más oscuro y profundo. No siempre vivimos felices y comemos perdices. El materialismo propulsa la codicia humana hasta niveles vergonzosos. Tenemos todo lo que siempre hemos querido, pero aun así hay algo acechando en la oscuridad que nos impide ser felices». (Tsai Ming-liang).


18:30 · Sala 2 · Cine prohibido

El nacimiento de una nación (The Birth of a Nation, D. W. Griffith, 1915). Int.: Lillian Gish, Mae Marsh, Henry B. Walthall, Miriam Cooper. EEUU. DCP. MRE. 191’. Copia restaurada.

El estreno de El nacimiento de una nación, una de las películas más controvertidas de la historia del cine, así como una de las más influyentes, tuvo lugar en febrero de 1915 en Los Ángeles. A medida que el film se iba estrenando en diferentes estados del país, los altercados se iban sucediendo. El retrato que la película hace de la Guerra Civil Americana y en particular de la población afroamericana provocó revueltas en varias ciudades; abogados, jueces, académicos y críticos de cine se posicionaron en contra de la obra de Griffith; la Asociación Nacional para el Progreso de las Personas de Color (NAACP) exigió una disculpa oficial por parte del director al tiempo que se movilizaba para lograr la prohibición de la película. Finalmente, las protestas masivas y las acciones de la NAACP consiguieron el veto en unos pocos estados y algunas ciudades, pero no pudieron evitar que El nacimiento de una nación se convirtiera en un éxito arrollador, un emblema de las más sofisticadas técnicas narrativas y, probablemente, el revulsivo necesario para el resurgir del Ku Klux Klan.

Tras ver las primeras reacciones, Griffith incorporó el siguiente rótulo al inicio de la película:
“UNA SUPLICA PARA EL ARTE DE LA IMAGEN EN MOVIMIENTO:
No tememos la censura, porque no albergamos deseo alguno de ofender con improperios u obscenidades, pero sí exigimos, como derecho, la libertad de mostrar el lado oscuro de lo erróneo para así poder alumbrar el lado luminoso de lo justo. La misma libertad que se concede al arte de la palabra escrita, el mismo arte al que debemos la Biblia y las obras de Shakespeare.”


22:00 · Sala 1 ·
Mes del archivo: Sesión Mario Gómez Martín

Soy leyenda (Mario Gómez Martín, 1967). Int.: Moisés Menéndez, Ana Castor, Ricardo Palacios, Elisa Ramírez. España. DCP. 36’

Práctica de tercer curso de la Escuela Oficial de Cinematografía que adapta la célebre novela homónima de Richard Matheson. Narra la historia de Robert Neville, el único superviviente de un virus que ha exterminado a parte de la raza humana y convertido al resto en vampiros.

Can (Mario Gómez Martín, 1969). Int.: Emilio Redondo, María L. Aroca, Jesús Enguita, Antonio Orengo. España. DCP. 23’

Práctica de tercer curso de la Escuela Oficial de Cinematografía que narra la historia de Andrés, que vive con su abuela en la mansión familiar. Un día decide echar al personal de servicio porque va a convertirse en perro y cometer un asesinato.

Presentación a cargo de representantes del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.

 

Viernes 16 de octubre

 

17:30 · Sala 1 · Cine prohibido

Wilhelm Reich: Los misterios del organismo (W.R. - Misterije organizma, Dusan Makavejev, 1971). Int.: Milena Dravic, Ivica Vidovic, Jagoda Kaloper, Zoran Radmilovic. Yugoslavia, RFA. 35 mm. VOSS/E. 84’.

Wilhelm Reich fue un psicoanalista austriaco de principios de siglo XX, conocido entre otras cosas por ser el autor de libros como La revolución sexual (1936) y Psicología de masas del fascismo (1933). En este último, Reich explora la idea de que el auge del nazismo tiene su base en la represión sexual de la sociedad alemana. Cuarenta años después, el cineasta serbio Dusan Makavejev recuperó esta teoría, adaptándola al contexto del totalitarismo comunista, en Wilhelm Reich: Los misterios del organismo. “Mi cine es un cine de ensayo; pero el ensayo no es siempre evidente, está escondido”, decía Makavejev, y en Los misterios del organismo lo demostró bien, mezclando documental y ficción, material de archivo y escenas rodadas para la ocasión en un conjunto anárquico y surrealista, decidido a romper con todos los tabús posibles, en especial los sexuales. En resumen, una invocación contra la intolerancia y la normatividad.

Por supuesto, la normatividad se defendió. Los misterios del organismo, a pesar de recibir una calurosa acogida en Cannes, fue prohibida por el gobierno yugoslavo de Tito, y el tratamiento en otros países fue similar. Dieciséis años después, el veto fue retirado, pero durante esa década y media tuvo lugar una pequeña rima, tan irónica que es posible que Makavejev encontrase cierto consuelo en ella: algunos de los materiales de archivo que introdujo en Los misterios del organismo provienen de un film soviético llamado Klyatva (Mikheil Chiaureli, 1946), prohibido por Nikita Khrushchev tras su llegada al poder por ser una entregada hagiografía de Josef Stalin, un absoluto canto a la personalidad del líder y al pensamiento único.


18:30 · Sala 2 ·
Cine prohibido

Holocausto canibal (Cannibal Holocaust, Ruggero Deodato, 1979). Int.: Robert Kerman, Francesca Ciardi, Perry Pirkanen, Luca Barbareschi. Italia. B-R. VOSE. 95’.

Dentro de la larga historia de las prohibiciones cinematográficas, pocos casos hay más complejos y fascinantes que el de Holocausto caníbal. Inmerso en una industria que generaba innumerables producciones de bajo coste que peleaban por ser la más impactante, el cineasta Ruggero Deodato fue contactado por una productora alemana para rodar la historia de un equipo de rodaje que se adentra en la selva decidido a conseguir imágenes violentas a cualquier precio. Deodato, que venía de dirigir otra historia de canibalismo, aceptó el encargo y el equipo se trasladó a Colombia. Según el productor iba recibiendo imágenes y las compartía con distribuidores de todo el mundo, transmitía la respuesta entusiasta de estos al director: “¡Haz más! ¡Haz más! ¡Sigue rodando! ¡Mata a más gente!”. Cuando la película estuvo terminada y se estrenó en Italia, se convirtió en un enorme éxito de taquilla. Hasta que se prohibió por obscenidad y después Ruggero Deodato fue acusado de asesinato.

El realismo de algunas de las muertes y el propio dispositivo de la película (precursora del subgénero found footage, o “metraje encontrado”) hicieron creer a los jueces que se trataba de asesinatos reales. Para librarse de la cárcel, Deodato tuvo que llevar a una de las actrices al juzgado, pero esto no salvó al film de la prohibición. El juez consideró que los múltiples actos de violencia contra animales (estos sí, reales) que se mostraban eran base suficiente para el veto. En el resto de países, casi 50, donde la película también se prohibió esta fue, junto con la violencia sexual, la razón predominante. Cuarenta años después, Holocausto caníbal sigue siendo polémica por esas y muchas otras razones, desde su discutible retrato de tribus “primitivas” a la dificultad de valorar si es una crítica al sensacionalismo audiovisual o más bien una representación paradigmática de este. Pero, de la misma forma, sigue siendo imposible emitir un juicio sobre ella sin verla.


21:30 · Sala 1 ·
Tsai Ming-liang. Flujos de soledad

Days (Rizi, Tsai Ming-liang, 2020). Int.: Lee Kang-sheng, Anong Houngheuangsy. Taiwán, Francia. DCP. 127’.

La historia sin palabras de los encuentros y desencuentros entre Kang y Non, dos hombres que comparten su soledad.

«En sus momentos de mayor intensidad, la cámara de Tsai recorta el cuerpo de sus personajes para centrarse en su rostro. De nuevo, se nos concede el privilegio de la eternidad para asimilar todo lo que la imagen expresa; en esencia, una oda al poder sensorial y semántico del lenguaje corporal. Los dos hombres que protagonizan Days actúan como ese fuego, como esa agua, como ese viento. Son fuerzas de la naturaleza que, como tales, se manchan las unas a las otras. Es la emocionante sedimentación del poso humano. Lo llaman amor». (Víctor Esquirol).

 

Sábado 17 de octubre

 

17:30 · Sala 1 · Cine prohibido

El cuervo (Le Corbeau, Henri-Georges Clouzot, 1943). Int.: Pierre Fresnay, Ginette Leclerc, Micheline Francey, Pierre Larquey. Francia. DCP. VOSE. 92'. Copia restaurada. 

Henri-Georges Clouzot, que durante los años 50 se convertiría en uno de los grandes maestros del suspense cinematográfico con películas como El salario del miedo (1953) y Las diabólicas (1955), inició su carrera como guionista, primero en París y luego en Berlín. En la capital alemana trabajo para la UFA (que después se convertiría en la gran productora del nazismo), de donde fue despedido en 1934 por sus amistades con productores judíos. Tras varios años ingresado en un sanatorio por culpa de la tuberculosis, en 1939 Clouzot volvió a Francia. En junio de 1940, el ejército nazi ocupó París.

En una situación económica desesperada, Clouzot aceptó la oferta que le hicieron desde Continental Films. Esta productora de capital alemán había sido creada nada menos que por Joseph Goebbels, ministro de Propaganda de Adolf Hitler, y era la única compañía con permiso para producir en el país durante la ocupación. Tras escribir y dirigir El asesino vive en el 21 (1942), que fue un gran éxito de público, Clouzot comenzó a trabajar en el que sería su segundo largometraje para Continental.

El cuervo narra el misterio detrás de una serie de cartas anónimas que esparcen toda clase de información injuriosa en una pequeña comunidad rural, rumores que apuntan a un médico del que se dice que practica abortos. Cuando la película se estrenó en 1943, fue fuertemente criticada por la Resistencia y personalidades como Georges Sadoul, que consideraron que su oscuro retrato de la sociedad francesa la convertía en “el tipo de película de una propaganda antifrancesa cuidadosamente diseñada”.

Tras la liberación de la Francia ocupada, El cuervo fue prohibida bajo la acusación de ser el paradigma del colaboracionismo y a su director se le prohibió dirigir de por vida. Ese veto, sin embargo, solo duró un par de años, ya que gracias a las protestas públicas Clouzot volvió a dirigir en 1947 y siguió ofreciendo notables ejemplos de film noir plagados de turbios retratos humanos y humor negro. Las autoridades francesas levantaron la prohibición sobre El cuervo en 1969 y hoy en día está considerado uno de los grandes clásicos del cine galo.


18:30 · Sala 2 · Tsai Ming-liang. Flujos de soledad

Goodbye, Dragon Inn (Bu san, Tsai Ming-liang, 2003). Int.: Lee Kang-sheng, Chen Shiang-chyi, Kiyonobu Mitamura, Miao Tien. Taiwán. DCP. VOSI/E. 82'.

El relato de un grupo de almas solitarias que se despide de una sala de cine a punto de cerrar con una última sesión de Dragon Inn, el gran éxito de artes marciales de King Hu y todo un hito del cine taiwanés.

«Tsai Ming-Liang detiene sus películas para permitirnos entrar». (Jared Rapfogel).


21:30 · Sala 1 ·
Cine prohibido

Crash (David Cronenberg, 1996). Int.: James Spader, Holly Hunter, Elias Koteas, Deborah Kara Unger, Rosanna Arquette. Canadá, Reino Unido. DCP. VOSE. 100’. Copia restaurada.

En 1995, durante la celebración del Festival de Cannes, el productor británico Jeremy Thomas y el canadiense Robert Lantos anunciaron que habían llegado a un acuerdo para rodar una adaptación de Crash, la polémica novela de J. G. Ballard sobre un grupo de personas que se excitan sexualmente cuando forman parte de un accidente automovilístico. El director habría de ser David Cronenberg, el firmante de películas como Videodrome (1983) o La mosca (1986), con las que ya había explorado la relación entre la carne y la tecnología.

Cuando Ballard pudo leer el guion, escrito por el propio Cronenberg, pensó que “aquello era mucho más terrorífico que mi novela. Parecía despegar donde aquella acababa y se mostraba mucho más sincero. Crash es un informe desde el ojo del huracán, y Cronenberg ha encontrado un espacio de pequeña calma desde el que hacer este brillante y asombroso film. Todo él es como un accidente a cámara lenta, y no por su violencia y sexualidad, sino por lo que dice sobre violencia y sexualidad”. A pesar de que su agente le avisó de que la película podía traerle problemas, Cronenberg siguió adelante, rodando en Toronto sin mayor dificultad. Cuando el proyecto estuvo completado, Crash fue invitada a participar en el Festival de Cannes, donde se la recibió con una notable polarización. Mientras muchos críticos alababan la película como una de las más notables de Cronenberg, otros consideraron que era simplemente una sucesión de escenas eróticas. Un periodista británico llegó a escribir que “superaba todos los límites de la depravación”, desatando una campaña en los medios conservadores de Reino Unido a favor de la prohibición de la película, una campaña que resultaría en un curioso sinsentido final que puso sobre la mesa las inconsistencias del sistema censor.

La junta encargada de otorgar una calificación en el Reino Unido, la BBFC, consideró que el contenido de la película era aceptable y en ningún caso debía entenderse de forma literal sino de forma metafórica. Se consultó a psicólogos para confirmar que el film no provocaría un deseo de imitación y se proyectó a un grupo de personas con discapacidades motrices para investigar si resultaba ofensiva para ellos, llegando a la conclusión de que en cierto modo era positivo que se mostrase a gente a discapacidades de una forma sexualmente activa. A pesar de todo esto, Crash fue prohibida… en un distrito de Londres. Cualquier londinense que viviese en Westminster Council tendría que caminar hasta el cercano distrito de Camden para ver la película prohibida. A pesar de que la (simbólica) prohibición británica fue seguida por otras muchas prohibiciones generales en varios países del mundo, Crash se convirtió en un éxito de taquilla, desconcertando e impactando al público de allí donde pudo verse.

Segunda proyección por anunciar.

 

Domingo 18 de octubre

 

18:00 · Sala 2 · Cine prohibido

The Tied Up Balloon (Privarzaniyat balon, Binka Zhelyazkova, 1967). Int.: Georgi Kaloyanchev, Grigor Vachkov, Ivan Bratanov, Georgi Georgiev-Getz. Bulgaria. DCP. VOSE. 98’.

Una de las formas para seguir hablando en una sociedad en la que hacerlo libremente está mal visto (o directamente perseguido) es hablar en código. De este principio básico surgieron a lo largo del siglo XX multitud de obras artísticas de fuerte carga alegórica que confiaban en escapar de la represión diciendo sin decir. Para Binka Zhelyazkova, que pasó de ser la primera cineasta búlgara en dirigir una película a ser la primera cineasta búlgara en dirigir una película censurada (su ópera prima Life Flows Quietly By…, de 1957), esta estrategia era una absoluta necesidad. Con The Tied Up Balloon se propuso hablar sobre el mundo rural búlgaro y el Gobierno comunista a través de una sátira sobre un enorme globo que aparece un día sobrevolando una aldea.

Zhelyazkova logró mostrar la película en el extranjero y cerrar un acuerdo de distribución internacional. Pero, cuando el Gobierno búlgaro vio la película, no solo prohibió su proyección nacional, sino que también canceló el acuerdo internacional, asumiendo incluso el pago de la multa que esa cancelación suponía. De la misma forma prohibió el paso del film por el Festival de Venecia, silenciando definitivamente a The Tied Up Balloon y la directora. Tuvieron que pasar más de 20 años para que, con la llegada de la democracia, la película pudiese verse en el Festival de Berlín y se confirmase que se trataba, en efecto, de una de las mejores muestras de cine búlgaro.

Segunda proyección por anunciar.


21:00 · Sala 1 ·
Cine prohibido. Sesión pioner@s prohibid@s

- The Story of the Kelly Gang (Charles Tait, 1906). Int.: Elizabeth Tait, John Tait, Norman Campbell. Australia. 35 mm. 18’. Copia restaurada. Proyección con música en directo a cargo de La banda de Kelly.

Convertidos en figuras casi mitológicas dentro de la cultura australiana, Ned Kelly y su banda de forajidos han sido fuente de innumerables trabajos artísticos, desde películas y obras de teatro a novelas y canciones. De todas ellas, la más significativa es sin duda The Story of the Kelly Gang, rodada solo 26 años después de la muerte de Kelly. Además de ser el primer representante fílmico del wéstern australiano, se trata del primer largometraje de ficción de la historia del cine, con una duración original de poco más de una hora y un coste de producción de 1000 libras, bastante notable para la época. Sin embargo, no todos vieron el triunfo de The Story of the Kelly Gang con buenos ojos.

Bajo la premisa de que se trataba de una glorificación de la criminalidad, la película de Charles Tait fue prohibida en buena parte de la región de Victoria, precisamente la zona donde Kelly y sus muchachos habían actuado. Nada pudo impedir, sin embargo, que la película se convirtiese en un tremendo éxito en el resto de Australia, donde se pudo ver durante 20 años y provocó la aparición del género bushranger.

El único enemigo de la película acabó por ser el tiempo. Considerada perdida hasta 1976, a partir de ese momento se han ido recuperando fragmentos hasta sumar los casi veinte minutos que, una vez restaurados, se pueden ver hoy en día de esta pieza fundamental de la historia del cine.

Segunda proyección por anunciar.

- Where Are My Children? (Lois Weber, 1916). Int.: Tyrone Power Sr., Marie Walcamp, Cora Drew, Rena Rogers. EEUU. DCP. MRI/E. 62’. Copia restaurada.

Where Are My Children? comienza con el siguiente rótulo:

“La cuestión del control de natalidad se discute ya de forma cotidiana. Toda persona inteligente sabe que se trata de un tema de interés público. Periódicos, revistas y libro han tratado diferentes fases del asunto. ¿Es posible que un asunto mencionado con tanta libertad en la página impresa ser negado cuando se trata de una dramatización en una película?”.

Este texto ocultaba detrás una larga batalla por conseguir que la película llegara a las salas de exhibición. A mediados de la década de 1910, Lois Weber era uno de los grandes nombres de la industria del cine estadounidense, capaz de atreverse con temas sociales controvertidos que el resto de cineastas preferían evitar, temas como la pobreza o la pena de muerte. En el caso de Where Are My Children?, Weber afrontó un discurso pionero sobre la sexualidad y los métodos anticonceptivos que en 1916 resultaba como mínimo sorprendente. Tan sorprendente, de hecho, que la National Board of Review, el organismo encargado en esta época de aprobar las películas para su estreno, acabó por denegarle el permiso de exhibición al film. Las bases de esa decisión, aducían, no estaban tanto en el tema tratado como en la forma en que se trataba, pues “confunde de tal forma los temas del control de la natalidad y el aborto que incluso en un segundo visionado de la película cuesta diferenciar una cosa de la otra”.

A pesar de ello, Universal, la productora de Where Are My Children?, se defendió introduciendo el rotulo antes indicado y finalmente estrenando la película incluso sin la aprobación de la NBR. El estreno generó una respuesta enormemente polarizada: algunas regiones del país, como el estado de Pennsylvania, optaron por prohibir la exhibición; por el contrario, la película fue un enorme éxito allí donde pudo verse, hasta el punto de generar en los años siguientes toda una legión de imitadores. En 1993, la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos inscribió el film de Lois Weber en su catálogo de obras fundamentales, reconociendo así la importancia de Where Are My Children? así como del trabajo de esta cineasta fundamental.

Segunda proyección por anunciar.

 

Martes 20 de octubre

 

18:00 · Sala 2 · Cine prohibido

El incinerador de cadáveres (Spalovac mrtvol, Juraj Herz, 1969). Int.: Rudolf Hrusínský, Vlasta Chramostová, Jana Stehnová, Milos Vognic. Checoslovaquia. DCP. VOSE. 95'. Copia restaurada.

Otro elemento común en la historia de la censura está en aquellas obras que consiguen exhibirse e incluso son celebradas por las autoridades hasta que, en algún punto del escalafón burocrático, alguien decide que se ha cometido un error y esa obra es un peligro para la nación. Ese es el caso del segundo largometraje de Juraj Herz, El incinerador de cadáveres. A pesar de no considerarse a sí mismo parte de la Nueva Ola Checoslovaca, Herz ha terminado sin embargo por ser uno de sus principales representantes, en especial gracias a esta película.

El incinerador de cadáveres cuenta la historia de Karel Kopfrkingl, el empleado de un crematorio en la Praga de los años 30 que desarrolla una fascinación delirante con el nazismo. Construida a través de una puesta en escena enloquecida y un tono que bascula entre la comedia negra y la pesadilla más horripilante, el film contó con el apoyo inicial del Gobierno checoslovaco, que incluso llegó a proponerlo para el Oscar a Mejor Película de Habla No Inglesa. Es probable que esa buena sintonía viniese de la crítica al nazismo, que encajaba bien con la idea, promovida por las autoridades, de que el comunismo había salvado a Checoslovaquia de los nazis. Pero, en algún momento indeterminado esta benevolencia cambió. Sí, El incinerador de cadáveres es profundamente antinazi, pero también parece hablar sobre la propia sociedad checa, y si hay algo que resulta insoportable para cualquier estado totalitario es que alguien se atreva a insinuar siquiera que sus ciudadanos puedan tener un lado oscuro. Finalmente, la película fue prohibida y no pudo volver a verse hasta 1989, tras la caída del régimen comunista.

                                                                                                                                                                       21:00 · Sala 1 · Mes del archivo. Sesión del Home Movie Day

Sesión que recupera cuatro películas amateur depositadas en el Centro de Conservación y Restauración de Filmoteca Española como parte de las celebraciones mundiales del Home Movie Day. Todo el material que se presenta ha sido recientemente escaneado por Filmoteca Española, siendo esta su presentación pública.

• El desafío (Luis Pellegero, 1963). España. DCP
• El cine amateur (Eduardo Díaz Noriega, 1965). España. DCP
• El festival (Eduardo Díaz Noriega, 1965). España. DCP
• Rallye Saharien (Valeriano Salas, 1930). España. DCP

Sesión gratuita hasta completar aforo; es necesario reservar asiento a través de entradasfilmoteca.gob.es. Presentación a cargo de José Manuel Martín Sánchez, técnico del CCR. Rallye Saharien contará con acompañamiento musical en directo. Duración total de la sesión: 65’.

 

Miércoles 21 de octubre

 

18:00 · Sala 2 · Cine prohibido

La reina de los bandidos (Bandit Queen, Shekhar Kapur, 1994). Int.: Seema Biswas, Nirmal Pandey, Rajesh Vivek, Raghuvir Yadav. India, Reino Unido. 35 mm. VOSE. 119’.

Phoolan Devi nació en 1963 en la región de Uttar Pradesh, en la India. De familia pobre y casada a la fuerza desde muy joven, al llegar a la adolescencia Devi huyó de su aldea natal y se unió a un grupo de ladrones. Cuando los hombres de la banda se enfrentaron entre sí por una serie de tensiones internas (algunas relacionadas con el hecho de que era la única mujer del grupo), Phoolan Devi fue aprisionada por la facción vencedora y violada repetidamente durante semanas. Tras conseguir huir, lideró a los bandidos supervivientes de la facción derrotada y con su ayuda mató a los criminales que la habían asaltado. Aunque terminó poco después en la cárcel, su historia trascendió a toda la India, convirtiéndose en una figura aclamada a nivel nacional.

En 1991, la activista y escritora Mala Sen publicó el libro India’s Bandit Queen: The Story of Phoolan Devi, un retrato de la vida de esta “reina de los bandidos” pero sobre todo una investigación de las dificultades de la mujer en los ámbitos rurales de la India, donde en muchos casos apenas tienen libertad para decidir sobre su propia vida y su propio cuerpo. El libro llamó la atención de Channel Four, que encargó a Sen que preparase un guion y contrató al director Shekhar Kapur para que lo rodase. Una vez terminada, los primeros pases dieron comienzo a la batalla entre Phoolan Devi y los responsables de La reina de los bandidos.

Molesta por no haber podido ver la película (había sido invitada al pase inicial en Cannes, al que no pudo asistir, pero no a los pases posteriores en la India) y por una serie de decisiones de guion que alteraban lo sucedido, Devi acudió a los tribunales para exigir la prohibición del film, bloqueando así el estreno temporalmente. El nudo de su denuncia estaba en la escena de la violación. Como ella misma explicaba, “¿Quién tiene el derecho de mostrarme siendo violada, aunque de verdad ocurriera? ¿Qué dirá la gente de mi aldea si ve la película?”.

Finalmente, Channel Four y Phoolan Devi llegaron a un acuerdo económico fuera de los tribunales que permitió el estreno de la película (con algunos cortes) en la India, donde se convirtió en un importante éxito de taquilla que cimentó aún más el culto a Devi. Tras salir de la cárcel se convirtió a la política, consiguiendo entrar en el parlamento nacional. Trágicamente, esta nueva etapa terminó en 2001, cuando Phoolan Devi fue tiroteada al salir de su casa en Nueva Delhi.

Segunda proyección por anunciar.


21:00 · Sala 1 ·
La muerte del cine

María, leyenda hungara (Tavaszi zápor, Pál Fejös, 1932). Int.: Annabella, Ilona Dajbukát, Erzsi Bársony, Steven Geray. Hungría, Francia. 35 mm. VOSE. 78’.

Considerada un hito de la historia del cine húngaro, María, leyenda húngara narra la historia de Marie, la sirviente de una familia burguesa que es despedida y expulsada del pueblo en el que vive cuando queda embarazada del prometido de una de las hijas de sus empleadores. Su única opción para salir adelante con su hija es aceptar un trabajo como doncella en un burdel. Este melodrama con apuntes fantásticos supuso el retorno de Pál Fejös a su Hungaria natal tras abandonar Hollywood, donde había rodado una de las producciones sonoras pioneras, Lonesome a las órdenes del productor Carl Laemmle.

 

Jueves 22 de octubre


17:30 · Sala 1 · Cine prohibido

Cyclo (Xích Lô, Tran Anh Hùng, 1995). Int.: Tony Leung Chiu-Wai, Le Van Loc, Tran Nu Yên-Khê, Nhu Quynh Nguyen. Vietnam, Francia, Hong Kong. 35 mm. VOSS/E. 123’.

En 1993, El olor de la papaya verde se había convertido en la primera (y, aún hoy, la única) película en la historia del cine vietnamita en ser nominada al Oscar a Mejor Película de Habla No Inglesa, y su director, el joven Tran Anh Hùng, en el gran nombre de una cinematografía habitualmente invisible. Esto, junto a sus contactos dentro de la industria francesa (se trasladó a París con 12 años), le colocaba en una posición excelente para levantar un proyecto de mayor envergadura. Ese proyecto recibiría el nombre de Cyclo.

La película cuenta la historia de un joven conductor de ciclo-taxi en Ciudad Ho Chi Minh (la antigua Saigón, una megaurbe de casi diez millones de habitantes) que se ve obligado a unirse a una pandilla de criminales cuando le roban su vehículo, perdiendo así su única vía de sustento. Rodando directamente en las calles de la ciudad con un presupuesto más generoso que le permitió atraer a grandes estrellas de Hong Kong como Tony Leung, Tran Anh Hùng construyó un relato sofocante y crudo, abiertamente desestructurado, que buscaba acercarse a la realidad contemporánea de los trabajadores vietnamitas y a la influencia de las redes criminales en las grandes ciudades plasmando el mundo sensorial de sus personajes. Esta mirada, tan poética como desesperanzada, sentó mal en el Gobierno vietnamita, que prohibió su estreno por ser “demasiado occidental” y retratar “los males sociales” del país. Ni siquiera el León de Oro del Festival de Venecia, que ganó compitiendo contra filmes como La ceremonia (Claude Chabrol) o Maborosi (Hirokazu Kore-eda), logró que las autoridades se replanteasen su decisión. Cinco años despues, Tran Anh Hùng regresó a Vietnam para cerrar con Pleno verano su “trilogía vietnamita”. Desde entonces no ha vuelto a rodar en su país de origen.


18:30 · Sala 2 ·
Tsai Ming-liang. Flujos de soledad

El sabor de la sandía (Tian bian yi duo yun, Tsai Ming-liang, 2005). Int.: Lee Kang-sheng, Chen Shiang-chyi, Lu Yi-ching Lu, Yang Kuei-mei. Taiwán, Francia. 35 mm. VOSE. 114’.

En medio de una fuerte sequía que azota Taipei, una joven se enamora de su vecino sin saber que es un actor porno que está rodando una película en su mismo edificio.

«Además de desmitificarlo, mostrando sus divertidas entrañas amateurs, el cineasta taiwanés utiliza el género del porno como extremo de una realidad aislante y en permanente estado de sequía emocional. Al otro lado, oponiéndose en ética y estética, está el género musical, territorio irónico-onírico donde nuestras ilusiones son condenadas a la sublimación. Entre ambos polos, en un limbo de planos estáticos y silencios cotidianos, los dos protagonistas de What Time Is It There? se reencuentran, dispuestos a seducirse en un juego de atracción y repulsión en el que comer cangrejo o fumar un cigarrillo pueden convertirse en acciones cargadas de un erotismo elusivo pero de alto voltaje». (Sergi Sánchez)


22:00 · Sala 1 ·
Mes del archivo

Frivolinas (Arturo Carballo, 1926). Int.: José López Alonso, Juan Belmonte, María Caballé. España. DCP. 80’.

Película dirigida por el que fuera gerente del Cine Doré durante los años 20 que recoge tres importantes revistas de la época y las viste de una leve trama argumental. El film, un gran éxito en su estreno, fue restaurado por Filmoteca Española y reestrenado con música en directo en 1999. Ahora, bajo la supervisión de Luciano Berriatúa y trabajando sobre la digitalización del material fotoquímico en blanco y negro resultado de dicha restauración, se ha recreado el color original digitalmente. Gracias a las técnicas digitales actuales se han podido superar las limitaciones de la tecnología en 1999. La mejora ha sido sustancial, especialmente en aquellas secuencias que presentan simultáneamente virados y teñidos (esto es, dos colores en la misma imagen), obteniendo resultados mucho más próximos al original que los conseguidos con la tecnología Desmetcolor usada en la restauración de 1999.

 

Viernes 23 de octubre

 

17:30 · Sala 1 · Cine prohibido

Hands Up! (Rece do góry, Jerzy Skolimowski, 1981). Int.: Jerzy Skolimowski, Joanna Szczerbic, Tadeusz Lomnicki, Adam Hanuszkiewicz. Polonia. 35 mm. VOSI/E. 76’.

Hands Up! es la tercera de una serie de películas semiautobiográficas en las que el cineasta Jerzy Skolimowski interpretaba a su álter ego Andrzej Leszczyc. Dentro de esta serie se encuentran también Identification Marks: None (1965) y Walkower (1965). La trilogía se convirtió en el vehículo con el que Skolimowski, a través de la ironía, creó un amargo retrato de las generaciones más jóvenes en la Polonia comunista de los años 60.

Pero el director cruzó la línea de lo “aceptable” cuando, en 1967, satirizó la figura de Stalin en Hands Up! y después se negó a eliminar esa parte, pese a las denuncias de las autoridades. Su negativa llevó a que la película fuera prohibida y a Skolimowski a ser “invitado” a abandonar el país. El director continuó, a partir de ese momento, trabajando en Reino Unido.

En 1981, con el país aún bajo control soviético pero dando ya evidentes muestras de apertura (el sindicato Solidaridad de Lech Walesa se había fundado el año antes), Skolimowski fue invitado, ahora sin comillas, a regresar a Polonia para resucitar Hands Up!, añadiendo un prólogo en color en que explicaba las circunstancias de la prohibición, convirtiéndose así en un documento de los cambios sucedidos en esos catorce años.


18:30 · Sala 2 · Cine prohibido

La sal de la tierra (Salt of the Earth, Herbert J. Biberman, 1954). Int.: Juan Chacón, Rosaura Revueltas, Will Geer, Henrietta Williams. EEUU. B-R. VOSE. 94’.

Herbert J. Biberman, el director de La sal de la tierra, fue parte del grupo conocido como “los diez de Hollywood”, los diez primeros nombres que formaron parte de la lista negra creada por el Comité de Actividades Antiamericanas en su investigación de “comunistas subversivos” dentro de las filas de la industria cinematográfica estadounidense. A partir de la creación de esta lista en 1947, toda persona cuyo nombre apareciera en ella se encontró con enormes dificultades para continuar trabajando en la industria, hasta el punto de que muchos (la lista se amplió hasta 300 nombres en los siguientes años) tuvieron que abandonar el país. Herbert J. Biberman, tras pasar seis meses en la cárcel por desacato, decidió hacer una película.

Con la intención de retratar la huelga de un grupo de mineros que había tenido lugar en 1952 en Nuevo México, Biberman congregó a un equipo liderado por varias personas que habían sido también señaladas por el Comité, así como múltiples participantes de la huelga. Ya desde el inicio del rodaje, “The Hollywood Reporter” anunció que se trataba de una película producida “directamente bajo órdenes del Kremlin”. A partir de ahí, los laboratorios fotográficos se negaron a trabajar con Biberman, el gobierno de EEUU no renovó el permiso de trabajo a la actriz Rosaura Revueltas (lo que supuso su deportación de vuelta a México) y se tuvo que llevar a cabo toda la postproducción en secreto.

Finalmente, denunciada por varios organismos gubernamentales como propaganda comunista, el film tuvo un fugaz paso por las pocas salas que se atrevieron a proyectarla. Así, La sal de la tierra se convirtió en la única película que había formado parte de la lista negra. En 1992, la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos la seleccionó para ser preservada en el National Film Registry, devolviendo a la película al menos una parte de la dignidad que el oscuro periodo conocido como “la caza de brujas” le había negado.

Segunda proyección por anunciar.


21:15 · Sala 1 · Another Way Film Festival

Cuando el destino nos alcance (Soylent Green, Richard Fleischer, 1973). Int.: Charlton, Heston, Edward G. Robinson, Leigh Taylor-Young, Joseph Cotten, Chuck Connors. EEUU. DCP. VOSE. 97’.

Año 2022. La Tierra está al borde del colapso por culpa de la sobrepoblación y el efecto invernadero, que han llevado al agotamiento de los recursos naturales. En medio de este escenario apocalíptico, un detective de Nueva York investiga el asesinato del director de una poderosa corporación.

«Una película sobre una sociedad distópica donde la contaminación había convertido a Nueva York en una ciudad casi inhabitable. Los vecinos respiraban un aire viciado por partículas de dióxido de carbono y sufrían un calor agobiante. La fábula advertía del peligro de los gases de efecto invernadero para un mundo situado en el año 2022. La realidad en el 2019 no es aún tan dramática como en el filme, pero sin duda la polución, especialmente en grandes urbes, es un problema grave y causa de varias enfermedades. En España, las muertes vinculadas a las emisiones tóxicas superan las 30.000 al año, mientras que, en Europa, la cifra alcanza las 400.000, según datos de la Agencia Europea del Medio Ambiente». (Anna Cristeto).

Presentación a cargo José Félix Collazos, crítico de cine.

 

Sábado 24 de octubre

 

17:30 · Sala 1 · Filmoteca en familia: Las aventuras de Topito

Esta sesión brinda la oportunidad a los niños y niñas de conocer a Topito, un personaje mítico de la animación checa que ha dado la vuelta al mundo. La curiosidad y picardía de Topito lo llevan a vivir aventuras divertidas y entrañables, que refuerzan valores positivos como la amistad, el ecologismo, la creatividad o el respeto a la diferencia. La sesión ofrece cinco cortometrajes del célebre personaje creado por Zdenek Miler.

• Topito y el paraguas (Zdenek Miler, 1971). Checoslovaquia. DCP.
• Topito jardinero (Zdenek Miler, 1969). Checoslovaquia. DCP.
• Topito y el carnaval (Zdenek Miler, 1976). Checoslovaquia. DCP.
• Topito y la piruleta (Zdenek Miler, 1970). Checoslovaquia. DCP.
• La Navidad de Topito (Zdenek Miler, 1975). Checoslovaquia. DCP.

Duración total de la sesión: 40’.


18:30 · Sala 2 ·
Cine prohibido

The Rabbit Is Me (Das Kaninchen bin ich, Kurt Maetzig, 1965). Int.: Angelika Waller, Alfred Müller, Ilse Voigt, Wolfgang Winkler. RDA. 35 mm. VOSE*. 110’

A pesar de que la base del ciclo “Cine prohibido” se encuentra en la convicción de que es imposible destruir una idea mediante la fuerza y la violencia, aunque sea intelectual o burocrática, algunos casos demuestran que sí es posible ralentizar e incluso dejar en coma ciertas corrientes de pensamiento si aplicas la suficiente energía represora. A principios de los años 60, el cine de la República Democrática Alemana daba síntomas de estar albergando una de estas corrientes.

The Rabbit Is Me se basa en la novela Maria Morzeck, de Manfred Bieler, en la que se plantea la discusión acerca de la democratización de la Alemania Oriental. El proyecto se inició en 1963, poco después del sexto congreso del Partido Comunista, cuando parecía que comenzaba una etapa de mayor libertad creativa. El director Kurt Maetzig confiaba en que su película ayudase a redefinir la utopía socialista aprovechándose de la “visión profética y las energías de los jóvenes reformadores”. Jóvenes como él, que veían en el cine producido por la DEFA (el estudio de cine estatal de la RDA) una oportunidad para proponer una mirada diferente al mundo que les rodeaba.

Sin embargo, la llegada al poder de Leonid Brezhnev en la Unión Soviética trajo consigo una vuelta al conservadurismo que hizo que el film de Maetzig, crítico con el sistema judicial y la clase dirigente de la RDA, resultase políticamente incomoda. The Rabbit Is Me se convirtió así en la primera de una oleada de películas de la DEFA prohibidas en 1965, un trágico grupo que acabó por conocerse como los “rabbit films”.

Veinticinco años después, tras la caída del Muro de Berlín, la obra de Maetzig pudo verse finalmente. Tras su paso por los festivales de Berlín y Locarno, ha terminado por considerarse una de las películas más importantes de la historia del cine alemán, un retrato fundamental de un turbulento periodo de la historia de Europa.


21:30 · Sala 1 · Another Way Film Festival

El ultimo caballo (Edgar Neville, 1950). Int.: Fernando Fernán Gómez, Conchita Montes, José Luis Ozores, Julia Caba Alba, Mary Lamar, Julia Lajos. España. 35 mm. 85’.

Fernando, que acaba de terminar el servicio militar dentro del cuerpo de caballería, decide comprar el caballo con el que ha compartido tantas desventuras. Pero, al regresar a Madrid, descubre que la ciudad se está transformando en un espacio donde es imposible convivir con un animal.

«Una absoluta maravilla, emotiva hasta lo indecible, en la que un soldado se hace cargo de un caballo que el Ejército pretende vender para su uso en una plaza de toros. Sus peripecias, envueltas en una comedia ácida y sangrante, pero también tierna, viven en un Madrid urbano y hambriento. El último caballo apuesta por la utopía de un cine diferente y por la que sueñan unos personajes asfixiados por su entorno urbano y por la inhumanidad de sus semejantes.». (Miguel Ángel Palomo).

Presentación a cargo José Félix Collazos, crítico de cine.

 

Domingo 25 de octubre

 

18:00 · Sala 2 · Cine prohibido

Flaming Creatures (Jack Smith, 1963). Int.: Francis Francine, Sheila Black, Joel Markman, Mario Montez. EEUU. 16 mm. VOSE. 84’.

A lo largo de los años 50 y 60, el cine underground, experimental y de vanguardia vivió un periodo de florecimiento en Estados Unidos. Cineastas como Kenneth Anger, Jonas Mekas, Mary Ellen Bute, Stan Brakhage, Mary Menken o Andy Warhol exploraron un sinfín de nuevas vías expresivas que se alejaban e incluso violentaban la narrativa convencional de la que Hollywood era paladín. Como suele suceder con todas las obras que desafían los patrones establecidos, el trabajo de estos nuevos cineastas se encontró con una importante oposición, que en algunos casos llegó a ser judicial. Así fue para Flaming Creatures, el mediometraje queer de Jack Smith, una celebración del glamur y la sexualidad a la que, en palabras de Jonas Mekas, “llamarán pornográfica, degenerada, homosexual, desagradable… Es todo eso, pero también mucho más que eso”.

Efectivamente, tras un año de sesiones ocasionales, en 1964 la policía detuvo una proyección de la película, incautó la copia y detuvo a los exhibidores, entre los que se encontraba el ya mencionado Mekas, por obscenidad. A partir de ese momento se inició una batalla legal en la que Mekas y otros intelectuales como Susan Sontag, Shirley Clarke o Allen Ginsberg trataron de convencer al tribunal de que se estaba censurando un objeto artístico. La batalla se saldó en derrota: los exhibidores fueron condenados a trabajos comunitarios (aunque sus sentencias fueron suspendidas) y la película prohibida en todo el estado de Nueva York, una prohibición a la que después seguirían otras tantas en una veintena de estados de EEUU, incluso después de que el Tribunal Supremo aceptase la apelación de los acusados y revocase la sentencia.

Tuvieron que pasar treinta años para que, a principios de los 90, el crítico J. Hoberman y la artista Penny Arcade lucharan por la recuperación de Flaming Creatures, que fue restaurada, proyectada y finalmente valorada como una pieza clave de la historia del experimental estadounidense.

Segunda proyección por anunciar.


20:30 · Sala 1 · Another Way Film Festival

Fitzcarraldo (Werner Herzog, 1982). Int.: Klaus Kinski, Claudia Cardinale, José Lewgoy, Miguel Ángel Fuentes. RFA, Perú. DCP. VOSI/E. 158’.

El relato de las dificultades extremas que afronta un hombre obsesionado con la idea de construir una ópera en medio de la jungla.

«La película está lejos de la perfección de Aguirre, la colera de Dios, pero como documento de una aventura y un sueño, y como retrato de la audacia, heroísmo y estupidez humanas no tiene igual». (Roger Ebert).

Presentación a cargo José Félix Collazos, crítico de cine.

 

Martes 27 de octubre

 

18:00 · Sala 2 · Cine prohibido

Macunaíma (Joaquim Pedro de Andrade, 1969). Int.: Grande Otelo, Paulo José, Jardel Filho, Dina Sfat. Brasil. B-R. VOSE. 110’.

Considerada por la Asociación de Críticos Brasileños como una de las cien mejores películas de la historia del cine brasileño, Macunaíma es sin duda la obra más importante de Joaquim Pedro de Andrade, uno de los nombres fundamentales del Cinema Novo junto a Glauber Rocha y Nelson Pereira dos Santos. El trabajo de Andrade, del que esta película es solo una muestra, fue fundamental para mostrar aspectos invisibilizados de la cultura y la sociedad brasileñas, especialmente en el ámbito rural y más económicamente desfavorecido, y lo hizo siempre evitando el miserabilismo y el paternalismo. De ahí que su figura y su obra hayan sido reivindicadas y recuperadas en festivales como Venecia y por filmotecas como la Cinemateca Francesa en las últimas décadas.

Sin embargo, a finales de los años 60 Brasil estaba gobernado por una dictadura militar entre cuyas prioridades no se encontraba el fomento de una cultura con voluntad crítica. Macunaíma, como casi toda la obra de Andrade, fue prohibida y silenciada. Esta comedia mágica sobre las aventuras de un hombre negro que nace ya adulto no solo se atrevía a hablar sobre una serie de temas considerados tabú, sino que además se atrevía a hacerlo con comicidad e imaginación desbordantes. Y ya se sabe que si hay algo contra lo que el totalitarismo no tiene defensa es el humor.


21:00 · Sala 1 ·
Mes del archivo: Proclamación de la II República

Filmoteca Española celebra el Día Mundial del Patrimonio Audiovisual con la exhibición de un noticiero
inédito de la proclamación de la II República española.
Esta sesión celebra su recuperación con una proyección de esa pieza y otros materiales (en muchos casos sin montar) en torno a este fundamental suceso histórico.

El primer bloque, presentado por el historiador Julián Casanova, contará con las siguientes obras:

Proclamación de la República en Madrid (Daniel Jorro, 1931). España. DCP.
Proclamació de la República i Diada (Lorenzo Llobet Gracia, 1931). España. DCP.
Salida de palacio de Alfonso XIII en 1931 (Autor desconocido, 1931). España. DCP.
Proclamación de la II República española (1931). España. DCP.
Sucesos del 11 de mayo de 1931 en Madrid (1931). España. DCP.

En el segundo bloque, tras una introducción por parte de Filmoteca Española, se podrá ver la película recuperada por la Filmoteca Española gracias a la colaboración con el George Eastman Museum:

Proclamación de la II República española (Título atribuido) (Autor desconocido, 1931). España. 35 mm.

Se trata de catorce minutos de imágenes inéditas rodadas por un cineasta desconocido, mayoritariamente desde una de las ventanas de la Puerta del Sol, los días 14 y 15 de abril de 1931. La película, que muestra la aparición de los primeros grupos y símbolos republicanos en la plaza madrileña, fue localizada en la institución norteamericana, uno de los archivos fílmicos más antiguos del mundo.

Duración total aproximada de la sesión: 80’.

Sesión gratuita hasta completar aforo; es necesario reservar asiento a través de entradasfilmoteca.gob.es

 

Miércoles 28 de octubre


18:00 · Sala 2 · Cine prohibido

Agua (Water, Deepa Mehta, 2005). Int.: Lisa Ray, John Abraham, Seema Biswas, Manorama. India, Canadá. 35 mm. VOSE. 117'.

Agua es la tercera parte de la “trilogía de los elementos” de Deepa Mehta, compuesta también por Fuego (1996) y Tierra (1998), en las que la directora indocanadiense aborda los problemas de la mujer en la sociedad india a mediados del siglo XX. En el caso de Agua, la historia se desarrolla en 1938 y gira en torno Chuyia, una niña de ocho años que queda repentinamente viuda (“¿Recuerdas tu boda?”, le pregunta su padre, a lo que ella responde “No”). Según las creencias hindúes, deberá ser viuda durante el resto de su vida, y sus opciones son pocas: casarse con el hermano de su difunto marido, lanzarse a la pira funeraria o permanecer en un ashram (monasterio hindú) hasta su muerte.

Así como Fuego, que retrataba una relación lésbica, fue recibida con protestas violentas que llevaron a una breve prohibición de la película, Agua despertó las iras de fundamentalistas religiosos desde el momento de su concepción. 2000 personas se congregaron en el set el primer día de rodaje, destruyeron los decorados y echaron los restos al Ganges, motivados por lo que finalmente resultó ser un bulo respecto al argumento del film. Dicho de otra forma, odiaban la película no por lo que iba de ser, sino por lo que creían que iba a ser.

“Alentada” por las autoridades indias, la directora detuvo el rodaje, declarando que lo sucedido “reflejaba lo que ocurría en India, el ascenso del fundamentalismo hindú y de la absoluta intolerancia hacia cualquier cosa que lo cuestionara”. Convertida en persona non grata en su país, Mehta logró tres años después volver a levantar la producción en Sri Lanka y, usando un título falso, completar el rodaje en Sri Lanka. Finalmente, Agua se estrenó en 2005 en Canadá.

Apoyada por críticas que vieron en ella el espíritu de la obra de Satyajit Ray, la película consiguió una nominación al Oscar a Mejor Película de Habla No Inglesa (que finalmente ganó La vida de los otros, de Florian Henckel) y varios premios en el resto del mundo. Dos años después, con los fuegos de la controversia ya apagados (pero no olvidados), Agua pudo proyectarse en India.


21:00 · Sala 1 ·
Cine prohibido

Viridiana (Luis Buñuel, 1961). Int.: Silvia Pinal, Francisco Rabal, Fernando Rey, Margarita Lozano, José Calvo, Teresa Rabal, Joaquín Roa, Lola Gaos, María Isbert. España. 35 mm. 90’

La historia de la producción y la distribución de Viridiana (Luis Buñuel, 1961) es un excelente punto de partida para adentrarse en los entresijos de la censura franquista. Todo comienza por una oferta que la productora Uninci, “esa suerte de frente cinematográfico y cultural contra el franquismo que aglutinó a la disidencia vinculada al Partido Comunista de España” en palabras del académico Imanol Zumalde Arregi, hizo a Luis Buñuel para que volviese a rodar en España.

Producida en colaboración entre la ya mencionada Uninci, Films 59 (la productora de Pere Portabllea) y Gustavo Alatriste, Viridiana habría de contar la historia de una joven novicia que visita a su tío antes de enclaustrarse y descubre que este sueña con seducirla, fascinado por el parecido de la joven con su difunta esposa. El proyecto se encontró con problemas ya desde las lecturas preliminares de guion. A la junta censora no le gustó el final que aparecía en el libreto original, lo que permitió a Buñuel introducir otro aún más veladamente sexual pero que los censores encontraron aceptable. El resto de sus objeciones, todas ellas menores, fueron ignoradas por el director aragonés. Con la película terminada, los censores la revisaron de nuevo y dieron su aprobación, con lo que pudo proyectarse en el Festival de Cannes. Ahí saltó el escándalo.

El film logró un enorme éxito, obteniendo la Palma de Oro, pero también fue considerado “blasfemo” por parte del Vaticano (a través de un artículo en “L’Osservatore Romano”). Esta crítica desencadeno el cese inmediato de José Muñoz Fontán, Director General de Cinematografía en ese momento, la dimisión posterior de Arias Salgado, Ministro de Información y Turismo, y la prohibición del estreno de la película en España, así como la destrucción de todas las copias. Tan furibunda fue la respuesta que, en un alarde de creatividad punitiva, se invalidó el permiso de rodaje del film… una vez este ya estaba rodado. Viridiana pudo salvarse gracias a los negativos que permanecían en París, donde se había llevado a cabo la postproducción, y acabó siendo estrenada en España en 1977. Hoy en día es comúnmente considerada una de las obras emblemáticas tanto de la carrera de Buñuel como de toda la historia del cine español.

Presentación del libro 'Max Aub / Buñuel. Todas las conversaciones' a cargo del editor, Jordi Xifra. Segunda proyección por anunciar.

 

Jueves 29 de octubre

 

17:30 · Sala 1 · Tsai Ming-liang. Flujos de soledad

What Time Is It There? (Ni na bian ji dian, Tsai Ming-liang, 2001). Int.: Lee Kang-sheng, Chen Shiang-chyi, Lu Yi-Ching, Miao Tien. Taiwán, Francia. 35 mm. VOSS/E. 116’.

Un joven que vende relojes en las calles de Taipei conoce a una mujer que va de camino a París y, obsesionado, empieza a cambiar todos los relojes de la ciudad al horario francés

«Desplazarse muchos kilómetros del este hacia el oeste o del oeste hacia el este implica modificar las agujas de nuestros relojes, pero la operación contraria no es así: es decir, mover las agujas de nuestros relojes no implica desplazarse en el espacio. Es contra esta verdad evidente, obvia, banal contra la que se rebela una película como What Time Is It There?, y de ahí surge su poesía. […] El realismo de Tsai mira de frente a la utopía, conoce la derrota, pero insiste». (Javier Porta Fouz)


18:30 · Sala 2 ·
Cine prohibido

Ceddo (Ousmane Sembene, 1977). Int.: Tabata Ndiaye, Alioune Fall, Moustapha Yade, Matoura Dia. Senegal, Francia. 35 mm. VOSE. 120’. 

“Al principio de la expansión islámica, a las personas que dudaban en aceptar la nueva religión se las llamó ‘Ced-do’, ‘gente de fuera’, extraños a los círculos espirituales de Mahoma. Eran los últimos guardianes de la espiritualidad africana antes de que se mezclase con el Islam o el cristianismo. Los Ceddo de Pakao se enfrentaron a los musulmanes que querían forzar en ellos una conversión, llegando hasta el extremo del suicidio. Sus mujeres e hijos se sumergían bajo las aguas de los manantiales para permanecer fieles a su espiritualidad africana.”

Ceddo trata explícitamente varios temas generalmente tabú acerca de la participación africana en el tráfico de esclavos hacia el hemisferio occidental, el estatus tradicionalmente inferior de la mujer en África y el “colonialismo islámico”, es decir, la dura e intransigente toma del poder político por parte de ciertos líderes religiosos históricos. Como había ya ocurrido en otras ocasiones con el cine de Ousmane Sembene, la película fue prohibida en Senegal por ridiculizar el Islam. Lo más sangrante, sin embargo, fue la razón esgrimida en esta ocasión por el gobierno senegalés para vetar la obra de su cineasta más reputado: según declaraciones recogidas en 1978 por “The New York Times”, la razón no se encuentra en “ningún tipo de sensibilidad religiosa, sino en la insistencia por parte del señor Sembene de escribir ‘Ceddo’ con dos des cuando el gobierno senegalés asegura que se escribe con una sola”.

Dispuesto a resistir la prohibición, Sembene se dedicó a distribuir folletos a la entrada de los cines explicando la trama de la película, folletos en los que se podía leer también el párrafo de apertura de este texto. Igualmente consiguió que Ceddo saliese al mercado internacional sin cortes. En 1978, el Festival Internacional de Cine de Moscú le galardonó con su premio honorífico. A día de hoy, Ousmane Sembene permanece como uno de los grandes nombres de la historia del cine africano, y Ceddo, con dos des, como su obra maestra.

Segunda proyección por anunciar.


22:00 · Sala 1 ·
Mes del archivo: Mujeres en la EOC. Ante la ley

Bosque (Manuela González-Haba, 1952). Int.: José María González, Emilio Núñez, María del Carmen López. España. BDG. 14’.

Práctica de segundo curso del Instituto de Investigaciones y Experiencias Cinematográficas que narra la historia de un guardia forestal que sigue por el bosque a un leñador furtivo.

A los toros (Elena Lumbreras, 1960). España. BDG. 4’.

Un exseminarista es acusado por una mujer de haberle intentado robar el monedero ante la plaza de toros de Las Ventas. Práctica de primer curso de la Escuela Oficial de Cinematografía.

La reacción (María Teresa Dressel, 1960). Int.: María Teresa Dressel. España. BDG. 4’.

Un niño hace pis por la ventana, cayéndole en la mano a una señora. Al ir con la mano extendida la gente piensa que está pidiendo y le dan limosna. Práctica de primer curso de la Escuela Oficial de Cinematografía.

Cuestión de gustos (María Teresa Dressel, 1961). Int.: Luisa Muñoz Schneider, Gloria Boix, Juan José Seoane. España. BDG. 8’.

Práctica de segundo curso de la Escuela Oficial de Cinematografía que muestra a un ladrón que entra por la ventana de una casa y roba un pastel.

El primer día (Elena Lumbreras, 1962). España. BDG. 4’.

Práctica de segundo curso de la Escuela Oficial de Cinematografía. En una estación de tren un ladrón roba la cartera a una pareja aprovechando la bajada de los viajeros. El chico corre tras el ladrón y tras subir a otro tren desaparece. La chica, sola y perdida, decide salir a la calle.

La siesta (Cecilia Bartolomé, 1962). España. BDG. 4’.

Práctica de primer curso de la Escuela Oficial de Cinematografía que muestra a una pareja que pasea por el campo. Un amigo que está con ellos discute con el chico.

Documental (Josefina Molina, 1964). España. BDG. 12’.

Práctica de primer curso de la Escuela Oficial de Cinematografía en el que se puede ver el antiguo Centro Penitenciario de Maternología y Puericultura de Madrid.

La brujita (Cecilia Bartolomé, 1965). Int.: Ana Martínez, Julián del Monte, María Trillo. España. BDG. 14’

Práctica de segundo curso de la Escuela Oficial de Cinematografía que relata la historia de un viudo que vive con su hija, una joven muy interesada en los libros y oraciones de brujas.

Proyección con música en directo a cargo de Miren Iza, compositora y cantante del grupo Tulsa.

 

Viernes 30 de octubre

 

17:30 · Sala 1 · Mes del archivo: Cumpleaños de Basilio Martín Patino

Paseos por los letreros de Madrid (Basilio Martín Patino y José Luis García Sánchez, 1968). España. DCP. 28’. 

Recorrido por Madrid a través de calles de Embajadores, Ventas, Lavapiés, Barrio de Salamanca, Tetuán, Barajas, Vallecas, Hortaleza y Barrio de la Concepción. Estreno de la copia digital escaneada de la única copia original que existe.

Madrid (Basilio Martín Patino, 1987). Int.: Rüdiger Vogler, Verónica Forqué, María Luisa Ponte, Luis Ciges. España. DCP. 83’.

Un cineasta alemán viaja hasta Madrid para preparar un reportaje televisivo sobre la ciudad y la Guerra Civil Española. Durante el proceso, recorre las calles mientras se interroga sobre el sentido de lo que está haciendo.

«Para mí esta película es como una partida de ajedrez con el espectador y experimento con todo: la música, la palabra, el documental y la ficción. En resumen, creo que es una película arriesgada, llena de experimentos como es ver el entierro de Tierno Galván con la música de La verbena de la Paloma o la defensa de Madrid acompañada de los compases de La revoltosa. El cine tiene que investigar y yo quiero hacerlo». (Basilio Martín Patino).

Presentación a cargo de Pilar Doblado y Teresa Martín Doblado (Fundación Basilio Martín Patino).


18:30 · Sala 2 ·
Cine prohibido

Z (Constantin Costa-Gavras, 1969). Int.: Yves Montand, Irene Papas, Jean-Louis Trintignant, Jacques Perrin. Francia, Argelia. DCP. VOSI/E. 127’. Copia restaurada.

Durante la Guerra Fría, Estados Unidos apoyó económicamente la aparición de gobiernos dictatoriales en varios países con la esperanza de que eso detendría el avance del comunismo en Europa y Asia. Uno de esos países fue Grecia, que en 1967 sufrió un golpe de estado que puso en el poder a una junta militar que habría de mantenerse allí durante siete años, siete años en los que cualquier disidencia política desapareció de la industria cinematográfica. De ahí que una película como Z fuera imposible de producir en Grecia: su sola existencia como idea estaba prohibida.

En Z, Constantin Costa-Gavras, griego pero afincado en Francia, recogió toda la rabia y la angustia que flotaba en el ambiente y la convirtió en una película. Gavras tomó el asesinato real del diputado izquierdista Grigorios Lambrakis, cuya muerte implicaba a numerosos militantes de un partido de extrema derecha, a la policía y al ejército, y trabajó para lograr “dentro de la mayor fidelidad al hecho en sí del asesinato de Lambrakis, una película eficaz y lo más popular posible, en la cual se desmontarán los mecanismos del asesinato y de la corrupción política en un cierto tipo de poder”, en palabras del coguionista Jorge Semprún.

A pesar de estar prohibida en países como Portugal, México, España o Marruecos (y obviamente Grecia, donde no se pudo ver hasta 1974), Z logró un enorme éxito popular y crítico, alzándose con premios en Cannes y los Oscar de Hollywood. Además se convirtió en un modelo de película como herramienta de denuncia política, hasta el punto de que los Panteras Negras compraron copias del film para verla en sus encuentros. Como dice el texto con el que abre el film: “Cualquier parecido con sucesos actuales o personas vivas o muertas no es pura coincidencia sino DELIBERADO”.

Segunda proyección por anunciar.


22:15 · Sala 1 ·
La imagen renacida

Trash Humpers (Harmony Korine, 2009). Int.: Rachel Korine, Brian Kotzur, Travis Nicholson, Harmony Korine. Reino Unido, Francia, EEUU. DCP. VOSE. 78’.

La vida cotidiana de un grupo de ancianos sociopáticos que cometen toda clase de actos vandálicos y atrocidades en la ciudad de Nashville, en el corazón de los Estados Unidos.

«Korine muestra imágenes que revelan cómo la gente fragmenta la realidad, ya sea cuando duerme o cuando está cansada o cuando sueña despierta. Los personajes funcionan afuera de lo que se considera el orden social civilizado. Son anti-burgueses, pero su mundo es un universo contenido que existe paralelamente a la norma. Trash Humpers es un manifiesto acerca de los límites y de la libertad. Los 78 minutos que dura la película acaban siendo, dentro de su locura desmedida, una pequeña revelación». (Tatiana Lipkes).

 

Sábado 31 de octubre


17:30 · Sala 1 · Cine prohibido: Sesión Paradjanov-Vartanov

- The Color of Armenian Land (Tsvet armyanskoy zemli, Mikhail Vartanov, 1969). URSS. B-R. VOSE. 16’.

La historia de la prohibición de Sayat Nova no termina en la película de Paradjanov, sino que parece afectar a todo aquello que estaba cerca, como si la obra del armenio fuera una idea tan poderosa y terrorífica que hubiera contaminado a sus amigos y colaboradores. A finales de los 60, el cineasta Mikhail Vartanov preparaba un cortometraje documental sobre la técnica del pintor armenio Martiros Saryan. Esta pieza, The Color of Armenian Land, mostraba también a tres artistas emergentes de la Armenia del momento: un escultor, un pintor y un cineasta. El cineasta era Sergei Paradjanov, que en ese momento trabajaba en Sayat Nova. El cortometraje fue fulminantemente prohibido y no pudo estrenarse.

La razón de este veto es fácil de imaginar: no solo por Paradjanov, convertido tras la prohibición de Sayat Nova en un apestado del régimen soviético que con su simple aparición convertía en peligrosa cualquier obra artística, sino porque tanto el escultor (Arto Tchakmaktchian) como el pintor (Minas Avetisyan) eran también figuras controvertidas cuya relación con la URSS acabaría por tener un desenlace trágico. Pero la triste historia de The Color of the Armenian Land no termina ahí, porque en 1973, tras el encarcelamiento de Paradjanov, Vartanov escribió una carta a las autoridades pidiendo que liberasen a su amigo. Esa carta supuso el despido inmediato de Vartanov de la productora en la que trabajaba y que, durante casi dos décadas, cualquiera de sus proyectos fuera bloqueado o invisibilizado. Como le decía el propio Paradjanov en una misiva desde la cárcel: “Tú y tu pureza estáis chocando con las circunstancias y los depredadores. Así es la vida.” Finalmente, The Color of Armenian Land pudo verse en el Festival de Busan en 2012 y en Armenia en 2019, 50 años después de haber sido rodada.

- Sayat Nova. El color de la granada (Sayat Nova, Serguei Paradjanov, 1969). Int.: Sofiko Chiaureli, Melkon Alekyan, Vilen Galstyan, Gogi Gegechkori. URSS. DCP. VOSE. 79’. Copia restaurada.

Tras el impacto que supuso Los corceles de fuego (1965), con la se convirtió en una de las figuras principales del cine soviético en los 60, el armenio Serguei Paradjanov tuvo que enfrentar durante buena parte de su carrera la censura y la represión intelectual del régimen de la URSS. Su obra maestra, Sayat Nova, es en realidad dos películas.

Por un lado, la que Paradjanov dirigió, escribió, montó (junto a Marfa Ponomarenko), coreografió y en la que también diseñó decorados y vestuario. Por otro, la que la censura soviética remontó, redobló, rotuló y renombró, convirtiéndola en El color de la granada. Esta intervención convirtió la mirada de Paradjanov sobre la vida del poeta Sayat Nova, un enfoque poético, alejado del realismo y la rigidez cronológica, de fuerte simbolismo y carga religiosa, en otra película, más “aceptable”, que sí pudo estrenarse en salas.

Convertido así en una “oveja negra” del régimen, el director armenio acabó siendo encarcelado en 1973 tras ser acusado de violación, homosexualidad y cohecho y pasó nueve meses en prisión y cuatro años en un campo de trabajo. Hasta los 80 no volvió a dirigir una película, a la que tituló Retorno a la vida.

Finalmente, en 2014, gracias a la colaboración de la Film Foundation de Martin Scorsese y Cineteca di Bologna, la película recuperó su forma original y pudo verse tal y como había sido concebida, cargada de atrevimiento y lirismo.


20:00 · Sala 2 ·
Sala:B. Halloween

- El barril de amontillado (Enrique Eguiluz, 1950). España. BDG. 22'. 

Durante el Carnaval de 1860, Montresor tiene una vieja disputa con su amigo Fortunato de Bettini por la cata de vinos y el amor de su sobrina Laura. Fortunato se burla de Montresor y éste planea una terrible venganza. Cortometraje basado en el relato de Edgar Allan Poe del mismo título, esta práctica de tercer curso del Instituto de Investigaciones y Experiencias Cinematográficas (que luego pasaría a ser la Escuela Oficial de Cinematografía) es uno de los primeros trabajos del director Enrique López Eguiluz, que luego dirigiría a Paul Naschy en un título mítico como La marca del hombre lobo (1968). Es también uno de los primeros cortos que salen del IIEC, por lo que los medios eran más precarios y se rodaba sin sonido y en 16mm. A pesar de todo, el corto demuestra un gran trabajo de ambientación y una fotografía muy expresionista que dan al trabajo una atmósfera muy inquietante.

- Valdemar, el homónculus dormido (Tomás Muñoz, 1975). Int.: Carlos Bernabeu Sender, Luis Pinto Rey, Juan Reverte, José Silex. España. 35 mm. 29’.

Un grupo de médicos deciden llevar a cabo un experimento de hipnosis con un paciente moribundo. Las consecuencias desatarán las fuerzas del mal. Cortometraje prácticamente inédito basado en el relato de Edgar Allan Poe La verdad sobre el caso del señor Valdemar. Es una de las primeras producciones de Sebastián D’Arbó, con el sello Sebastian-Dann, que poco después produciría también el cortometraje Ascensor (1977) de Muñoz, con el que ganarían en la Berlinale. Se trata de una versión excéntrica y muy queer del relato, incluyendo elementos musicales y propios del cine underground, el gore o incluso el body-horror. Un descubrimiento psicodélico y alucinante con una fotografía excelente de un joven Carles Gusi.

- El monte de las brujas (Raúl Artigot, 1973). Int.: Patty Shepard, Cihangir Gaffari, Monica Randall, Guillermo Bredeston. España. 35 mm. 80’.

Un fotógrafo viaja al norte de España para realizar un reportaje cerca del mar. Allí conocerá a la joven Delia y se verá envuelto en tenebrosos secretos locales.

«Una de las apuestas más singulares de la incombustible producción de cine de género arraigada en España durante la década de los 70. A su ya peculiar e inherente encanto, construido en base a una idealización del fantástico que resulta atípica y distinguida, hay que sumarle su condición de pieza de culto, que parece reivindicarse cada día en los rincones más subterráneos del cine maldito de nuestras fronteras». (Dani Rodríguez)

Presentación a cargo de Álex Mendibil, comisario de la sesión.


21:30 · Sala 1 ·
Cine prohibido

El exorcista (The Exorcist, William Friedkin, 1973). Int.: Ellen Burstyn, Linda Blair, Jason Miller, Max von Sydow, Lee J. Cobb, Kitty Winn, Jack MacGowran. EEUU. DCP. VOSE. 122’

“Si El exorcista hubiera costado menos de un millón de dólares o se hubiera producido en el extranjero, sin duda la habrían calificado X. Pero cuando una película es tan cara como esta, la junta no se atreve a darle esa calificación.” Esta frase de la crítica Pauline Kael resume perfectamente el sentir general en Estados Unidos tras el estreno de El exorcista. La MPAA, el organismo encargado de otorgar una calificación por edades a cada estreno en salas, concedió a la película de William Friedkin una R en lugar de una X, lo que suponía que los menores podían verla siempre que fueran acompañados de un adulto (lo que, obviamente, ampliaba el público potencial del filme). Esta calificación generó una oleada de críticas que a su vez llevaron a que dos localidades, Boston y Hattiesburg (Mississipi), prohibieran la película, acusándola de obscena.

La justicia estadounidense, sin embargo, anuló ambas prohibiciones, y El exorcista acabó por convertirse en uno de los mayores éxitos de taquilla de la historia de Warner Bros. Más allá de las prohibiciones puntuales, que probablemente no lograron otra cosa que aumentar la talla legendaria de la película, la reflexión que surge de este caso tiene que ver con los sistemas de clasificación cuya función no es solo orientativa sino también la de restringir el acceso a las salas en función de la edad. Por un lado, ¿hasta qué punto no se pueden convertir en métodos de prohibición encubierta? Por otro, ¿qué sentido tienen si solo afectan a las producciones más modestas? Un debate que aún hoy mantiene su vigencia en países como Estados Unidos.

 

 

PROGRAMA COMPLETO DE OCTUBRE: bit.ly/2Sb6A8y


 


LOCALIDADES

Pueden comprarse en Internet (entradasfilmoteca.gob.es/) con 72 horas de antelación y, más adelante, en la taquilla del Cine Doré.


Precio:

- Normal: 3 € cada sesión; 20 € el abono para 10 sesiones; y 40 € el abono anual.

- Estudiantes, miembros de familias numerosas, grupos culturales y educativos vinculados a instituciones, mayores de 65 años y personas en situación legal de desempleo: 2 € cada sesión; 15 € el abono para 10 sesiones; y 30 € el abono anual.

Todas las sesiones son gratuitas para los menores de 18 años.

 

MÁS INFORMACIÓN: www.culturaydeporte.gob.es/cultura/areas/cine/mc/fe/portada.html

 

 

 

Exportar: Exportar
Por Administrador Agenda. Contactar

Galería de imágenes

COMENTARIOS

Para escribir comentarios es necesario estar registrado en el portal.

Enviar a un amigo

*Separe los destinatarios con comas. Max 5 correos electrónicos

captcha *Texto de verificación:

© Ministerio de Cultura y Deporte